El Defensor de la Ciudadanía de Segovia, Rodrigo González Martín. / Nerea Llorente
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En el Ayuntamiento de Segovia ha comenzado la cuenta atrás para que el Consistorio busque, proponga y apruebe el nombramiento de un nuevo Defensor de la Ciudadanía. El hasta ahora responsable de la institución municipal, Rodrigo González Martín, ha hecho efectiva su renuncia a continuar en el cargo, después de haber completado el pasado mes de septiembre su cuarto y último año de mandato.

El Defensor de la Ciudadanía ejerce las funciones de enlace y colaboración entre la Administración municipal y los ciudadanos. Una responsabilidad a la que González Martín ha querido poner fin y no asumir un nuevo mandato al entender que ha “cumplido un ciclo”. “He realizado la misión por el tiempo que yo me responsabilizaba, que eran los cuatro años de mandatos.Existía la posibilidad de que se hubiera prorrogado otro periodo más, pero no me parecía oportuno. Soy de la opinión de que hay que mover los asientos y dar paso a otras personas”, asegura el todavía titular de la Defensoría.

Su intención ya era conocida por parte de los responsables municipales. De hecho, el pasado mayo, antes de las elecciones, ya se la trasladó a la propia alcaldesa de Segovia, Clara Luquero, tratando de desvincular su renuncia de cualquier posible movimiento político en el Consistorio. También con esta intención, el año pasado se modificó el estatuto de la Defensoría para que los mandatos –a partir de ahora de cinco años– no se correspondiesen con los políticos.

En cualquier caso, y hasta que la Concejalía de Participación Ciudadana proponga a un nuevo candidato, Rodrigo González Martín seguirá ejerciendo las funciones del cargo. “Es lo que hemos hablado, porque tampoco quería forzar e irme para casa al día siguiente, me parecía poco responsable por mi parte. Seguiré realizando mis tareas, recibiendo personas y agilizando los expedientes que están abiertos para que no haya ningún vacío”, ha asegurado el Defensor de la Ciudadanía. No obstante, avisa de que espera que este ofrecimiento no sirva para que “abusen de la generosidad” y el relevo sea ágil.

Lo “razonable”, afirma González Martín, sería que continuase hasta final de año, cuando presente la memoria anual de la Defensoría. Una memoria que, ya avisa, será mas larga este año que las anteriores, pues a estas alturas de 2019 ya se han superado “con creces” los 45 expedientes abiertos en el pasado ejercicio.

Respecto al estado de la institución, González Martín reivindica la necesidad de que se potencie al Defensor del Ciudadano. “Es importante, en parte por la demanda que tiene, que aun así yo creo que es poca dado los problemas que tenemos encima de la mesa. Sería bueno que se reforzara y no hablo necesariamente de más gasto, porque entre otras cosas es una figura honorífica sin retribución; pero sí a otras niveles, y que ese papel de mediación en los problemas, quejas y demandas que plantean los ciudadanos se atendieran siempre y con más diligencia”, apunta.

A propósito de esto, el Defensor lanza un llamamiento a ciudadanos, asociaciones, partidos políticos, funcionariado y técnicos municipales a concienciarse de que “la democracia participativa es vinculante y no se ejerce solo cada cuatro años, sino día a día”.

En cualquier caso, considera que el balance de estos cuatro año que ha pasado al frente de la institución de mediación es positivo. “Desde el punto de vista subjetivo, me siento moderadamente satisfecho porque me tomo las cosas con mucha responsabilidad, mucha dedicación y mucho entusiasmo, creo que he contribuido a fortalecer la Defensoría de la Ciudadanía. Mi actuación ha sido, por encima de todo leal, sin hacer ruido de forma ególatra, y creo que he dignificado la institución. Por otro lado, desde un punto de vista objetivo, tengo también que ser crítico porque creo que hay muchas cosas que se pueden hacer mejor y creo que, como otras veces, aprovecharé la memoria anual para destacarlas”, ha dicho.