Publicidad

El coronel de artillería Alejandro Serrano Martínez engrosa desde ayer la nómina de directores de la Academia de Artillería, el centro de enseñanza militar más antiguo del mundo que abre una nueva etapa en sus más de 250 años de historia como santo y seña de la formación artillera en las Fuerzas Armadas.

Como manda la tradición, el acto de relevo en el mando se concretó en el patio de Orden del acuartelamiento de San Francisco bajo la presidencia del director de Enseñanza, Instrucción Adiestramiento y Evaluación, general Amador Enseñat y Berea y con la asistencia de la práctica totalidad de representantes institucionales, así como de los profesores y alumnos de las enseñanzas Básica y Superior que cursan sus estudios en el centro.

La lectura de la resolución del Ministerio de Defensa que materializó el pasado mes de julio el nombramiento del coronel Serrano como director de la Academia dio paso a la fórmula protocolaria de toma de posesión enunciada por el general Enseñat; y posteriormente  el ya exdirector del centro José María Martínez Ferrer hizo entrega del estandarte de la Academia a Serrano como símbolo de la entrega del mando.

En su primera alocución como director del centro, Alejandro Serrano hizo un llamamiento a la unidad, el compromiso y el trabajo conjunto de todos los estamentos que componen la Academia de Artillería, de la que conoce bien su funcionamiento ya que fue jefe del Departamento de Instrucción y Adiestramiento y del Batallón de Alumnos en un destino anterior.

Así, señaló que “me pongo al frente de una excelente unidad, cohesionada y compuesta por un equipo de militares y civiles con un demostrado nivel de profesionalidad, y lo que es aún más destacable, con un elevado grado de entrega”, y expresó su convicción de “sumar desde hoy mi esfuerzo con toda mi energía para contribuir al cumplimiento de nuestra misión, con el grado de excelencia que la Academia demuestra año tras año, curso tras curso”.

Recordó también que la misión de la Academia es la de formar a los futuros oficiales y suboficiales del arma, y señaló que esta tarea “debe realizarse con lealtad y rigor, atendiendo a las necesidades actuales de nuestras unidades, y a la vez tratando de anticipar y adaptándonos a la previsible evolución de los requerimientos de la Artillería del futuro próximo”.

Para ello, se dirigió a los alumnos para pedirles que “aprovechen cada instante de su formación, que se formen táctica, intelectual y técnicamente, pero también a que se empapen de Academia, de Artillería y de Segovia, y que fijen estos pilares en los cimientos de su posterior desarrollo profesional para  mantener siempre su vocación y compromiso de servicio a España.

De igual modo,  señaló que el trabajo conjunto con profesores y todos aquellos que hacen posible el funcionamiento del centro hace posible una formación integral, e invitó a todos ellos a “trabajar de forma conjunta, sumando esfuerzos y creando sinergias para mantener el nivel de excelencia que la Academia ha alcanzado”. “Esa excelencia no puede ser un concepto estático, sino un objetivo por el que se debe trabajar de forma conjunta cada año, curso, asignatura, clase o tarea”, concluyó.

Con un recuerdo de agradecimiento a su antecesor, el coronel Martínez Ferrer, a sus compañeros de promoción y especialmente emocionado para su esposa e hijas, el coronel Serrano concluyó su intervención expresando su deseo de contribuir a que la Academia “mantenga el elevado nivel de excelencia y compromiso demostrado hasta ahora”.