Una joven circula por la acerca de la carretera de San Rafael con su Vehículo de Movilidad Personal. / Kamarero
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El equipo de Gobierno municipal trabaja ya en una modificación de la Ordenanza de Circulación de Segovia que le permita adecuarse a la última Instrucción publicada por la Dirección General de Tráfico (DGT) para clarificar el marco normativo por el que deben regirse los Vehículos de Movilidad Personal (VMP). La Concejalía del área estudia ahora la profundidad de los cambios que se incluirán en la norma municipal.

Una regulación que, a la espera de la tramitación y aprobación de una futura modificación del Reglamento General de Vehículos que acabe definitivamente con las dudas de usuarios, ayuntamientos y agentes de la autoridad, atenderá muy probablemente solo de forma provisional a las últimas directrices de la DGT.

Directrices que, en respuesta a la cada vez mayor proliferación de este tipo de vehículos –entre los que destacan los patinetes eléctricos– en zonas urbanas y a la dispar regulación que presentan las diferentes ordenanzas municipales de España, la Dirección General de Tráfico ha querido reunir en la Instrucción 2019/S-149 TV-108, sobre ‘Aclaraciones técnicas y criterios para la formulación de denuncias de vehículos ligeros propulsados por motores eléctricos’.

Dicha instrucción transitoria adelanta la que presumiblemente, según la DGT, será la definición que la futura legislación nacional apruebe para los VMP, y que se reduce a “un vehículo de una o más ruedas dotado de una única plaza y propulsado exclusivamente por motores eléctricos que pueden proporcionar al vehículo una velocidad máxima por diseño comprendida entre los 6 y los 25 km/h”.

El texto, que busca servir de herramienta para la estandarización de las sanciones en todo el país, ratifica –como ya señaló la DGT en la Instrucción 16V-124– que los VMP deben ubicarse en el entorno de la calzada –“siempre que se traten de vías expresamente autorizadas por la autoridad local”– y señala esta vez la prohibición para toda clase de vehículos de circular por las aceras y demás zonas peatonales.

Cabe recordar que la actual Ordenanza de Circulación de Segovia, redactada en 2016, establece que “como norma general, los ingenios mecánicos sin motor –monopatines, patines sin motor, patinetes y aparatos similares– no podrán circular por la calzada, transitarán únicamente por las aceras, zonas de prioridad peatonal y vías ciclistas, no pudiendo invadir carriles de circulación. En su transito deberán acomodar su marcha a la de los peatones, evitando en todo momento causar molestias o crear peligros, y en ningún caso gozarán de prioridad respecto a los peatones”. Una normativa que contraviene de forma frontal las recomendaciones de la Dirección General de Tráfico; motivo por el cual se está trabajando ya en su adaptación.

“Vamos a cambiar la Ordenanza para armonizarla con la Instrucción y veremos si, a medio plazo, la situación se clarifica con una normativa de rango superior que fuerce a una aplicación concreta. Estamos estudiando qué modificaciones vamos a plantear porque hay que ser conscientes de que pueden salir después otras cuestiones que obliguen a realizar nuevos cambios. El criterio que hay que seguir es el de prudencia, porque no hay base legislativa clara que nos garantice el éxito hagamos lo que hagamos”, ha explicado la concejala de Movilidad, Claudia de Santos.

La edil, que ha confirmado que se prohibirá el uso del patinete eléctrico por las aceras de la ciudad, asegura que están analizando técnicamente la conveniencia de permitir la utilización de los VMP por las calzadas. Al menos por ahora, para esperanza de los usuarios, el Ayuntamiento no se cierra a esa posibilidad.

En cualquier caso, para los usuarios, la modificación de la norma municipal llega tarde. “Nosotros nunca hemos pedido ir por las aceras y si la Ordenanza lo recoge todavía es por culpa del equipo de Gobierno que aprobó un texto que está fuera de la Instrucción a la que quiso responder”, asegura Jesús Chamorro, uno de los usuarios de patinete eléctrico de la ciudad más activos en su defensa.

Para él, la última publicación de la DGT busca disuadir a los consumidores de adquirir un VMP en plena campaña prenavideña, con restricciones como la limitación de velocidad que exige ahora a estos vehículos en base a una legislación todavía en trámite. “Muchos usuarios que han comprado un patinete eléctrico legalmente se encuentran ahora con que se les va a prohibir su uso. Con esta exigencia, más de la mitad de los patinetes desaparecerán de las calles”, asegura.

“En el fondo –explica Chamorro– lo que ocurre es que no hay voluntad política para impulsar una movilidad sostenible con unos vehículos que no contaminan. Estamos todo el día hablando de emergencia climática y al final valen más los intereses de los poderes económicos de energía y coches que el interés del clima. Gobiernos progresistas, como el de Segovia, se abrazan a la bandera verde pero no desarrollan las políticas y nos engañan constantemente”, critica Chamorro.