Los escaparates de las tiendas de Segovia lucen su nuevo aspecto, con carteles que alertan de los descuentos que podrán encontrarse en su interior y que varían desde el 10 al 50 por ciento. / KAMARERO
Los escaparates de las tiendas de Segovia lucen su nuevo aspecto, con carteles que alertan de los descuentos que podrán encontrarse en su interior y que varían desde el 10 al 50 por ciento. / KAMARERO

España está inmersa en un escenario de inflación desde hace meses. Los costes de fabricación aumentan. Los precios de los productos hacen lo propio. Como respuesta, los consumidores reducen sus gastos. Y, con ello, el margen de beneficios de los negocios se reduce. Este contexto genera incertidumbre, e incluso “temor”, entre los comerciantes de Segovia, que se adentrarán este viernes 1 de julio en la tradicional campaña de rebajas de verano. Pese a ello, lo harán con buenas perspectivas y con la confianza de reafirmar su recuperación, puesto que esperan alcanzar el volumen de ventas de 2019, al menos en los días iniciales del periodo de descuentos.

Este es el primer verano en el que la situación está normalizada, por lo que los comercios creen que la mayor afluencia de turistas se traducirá en buenos resultados. De hecho, el último semestre “no ha sido malo”, aunque las ventas han experimentado muchos altibajos. Es este el balance que hacen desde el sector, que hace meses que se aproxima a los datos de 2019, a pesar de que esto varía en función de cada área de negocio: mientras que el de equipamiento de hogar y calzado “van bien”, el textil aún se resiente del impacto de la crisis sanitaria.

Como es habitual en estas fechas, los escaparates de las tiendas de la ciudad lucen su nuevo aspecto, con carteles que alertan a los viandantes de los descuentos que podrán encontrar en su interior y que varían desde el 10 al 50 por ciento, hasta que llegue el ‘remate final’, cuando se aproxime el fin de la campaña, fijado para el 31 de agosto.

Desde la Agrupación de Comercio Fecose (Fomento de Empresas de Comercio Segoviano) advierten a los consumidores de que no han de “fiarse del descuento” de los grandes establecimientos puesto que, a su juicio, una vez aplicada la rebaja, el precio final de los productos “puede ser más caro que en un comercio pequeño que haga menos descuento”.

A su vez, son muchas las tiendas que, días antes de que arranquen las ofertas, suben sus precios para mantener o ampliar su margen de beneficios tras la realización del descuento. “No se debería de hacer, pero siempre hay quienes aplican la picardía, no solo en campaña, sino durante todo el año con las promociones”, afirma el presidente de Fecose, Roberto Manso.

Un nuevo “enemigo”

A la crisis generada por la pandemia, se une este año un nuevo “enemigo”: la inflación. La generalizada subida de precios pone en jaque la actividad de los comercios, a pesar de que estos garantizan haber evitado trasladar “por completo” a los precios el incremento de los costes de producción, suministros y transporte. “Las tiendas venden más caro para ganar menos dinero, porque su margen de beneficios se reduce”, alega Manso.

Así, temen que los recortes en el presupuesto familiar ante la inflación conlleven una reducción del gasto para incrementar los ahorros, lo que produciría un descenso en el consumo.

Principal competidor

“En estos momentos, la competitividad es máxima porque las grandes cadenas están mucho más presentes que nosotros, debido a la difusión que tienen”, garantiza el presidente de la Agrupación de Comerciantes Segovianos (ACS), Manuel Muñoz. La pandemia dañó al pequeño comercio o, más bien, agravó una situación que el sector arrastraba desde hacía años, dada la competencia de las grandes cadenas y la venta online. “Tienen la ventaja de que, si les van mal las ventas físicas, pueden vender los productos rebajados por internet”, explica Manso.

A su vez, los comerciantes de proximidad lamentan no poder asumir la difusión que realizan los grandes establecimientos, con unas campañas “más llamativas y que llegan a más gente”, según el presidente de Fecose. Por ello, subrayan que no es tanto el precio lo que los diferencia, sino la capacidad de promocionarse.

No obstante, desean que su buena situación se mantenga y se refuerce el próximo mes de septiembre con la campaña de la ‘vuelta al cole’, para que la ‘normalidad’ sea, de forma definitiva, su nueva realidad.