La crisis sanitaria ha hecho mella de forma muy directa en el sector comercial segoviano, según los datos del barómetro de ACS. / KAMARERO

No cabía esperar otro análisis. El pesimismo y la constatación del desplome del volumen de negocio del comercio en Segovia son las notas más destacadas del Barómetro semestral de la Agrupación de Comerciantes Segovianos (ACS) correspondiente al primer semestre de 2020, marcado por la pandemia del covid-19 y sus nefastas repercusiones sanitarias, sociales y por supuesto, económicas.

El barómetro, basado en un cuestionario de 13 preguntas enviado a los comerciantes segovianos, constata la profundidad de una crisis que se ha ensañado de forma especial con el comercio. Prueba de ello, es el alto porcentaje de comerciantes encuestados que señalan una caída de ventas respecto a los seis primeros meses de 2019, que el barómetro cifra en un 82,4 por ciento. Pero si los datos son malos, las previsiones de futuro no son mejores con respecto a lo que queda de año, y así lo aseguran el 58,8 por ciento de los encuestados, que creen que la evolución será peor que la del segundo semestre del pasado año.

De este modo, la consecuencia de este parón en la actividad y de la caída de ventas es que cerca de un 70 por ciento de las empresas encuestadas han aplicado un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE), de las cuales la mayoría (65.4%) lo hicieron sobre la totalidad de la plantilla.

Asimismo, el 42% mantenía el ERTE en la fecha de realización de la encuesta, y el 65,8% de las empresas anuncian su intención de mantener el porcentaje de empleados de su plantilla en esta modalidad.

En cuanto a la financiación , el 45,1 por ciento de las empresas han recurrido a ella para paliar los efectos del covid en su negocio, de las que el 60,9 por ciento ya han cobrado y el 34,8 por ciento están pendientes del pago. Quienes solicitaron las ayudas del ICO o Iberaval, ya han recibido la financiación en un 81,8 por ciento de los casos.

En opinión de los empresarios, menos eficaces se muestran las ayudas de las administraciones públicas que se han puesto a disposición del sector durante este tiempo, cuya eficacia se pone en cuestión por los propios empresarios. Así el 70 por ciento de los encuestados las consideran claramente insuficientes tanto la Junta de Castilla y León como las del Ayuntamiento y la Diputación Provincial.

El presidente de la ACS, Manuel Muñoz, señala que el paisaje que dibuja este barómetro “supone una crisis sin precedentes para nuestro sector, y por ello hemos querido conocer de primera mano, con datos fiables, cuál es la situación del sector empresarial al que representamos y cuyos intereses defendemos y proporcionamos”.

“Nuestra misión es enfocar nuestro trabajo a las demandas, y la perspectiva temporal es fundamental para poder disponer de una nueva radiografía que va a resultar de utilidad para diseñar la estrategia de nuestra representación y prestación de servicios “, asegura Muñoz.