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La lucha contra la ‘pobreza afectiva’ es desde su creación el eje fundamental del Centro de Orientación Familiar (COF), un organismo creado por la diócesis de Segovia en 1997 con la finalidad de intentar ser la argamasa con la que las familias, las parejas y las personas que estén sufriendo problemas  relacionados con la convivencia diaria puedan reconstruir  el complicado edificio de la unidad familiar.

Desde hace 23 años, el COF, que comenzó su andadura bajo el nombre de Servicio de Asesoramiento y Ayuda Familiar (SAAF),  es un punto de encuentro para aquellas personas que buscan algo más que una mano amiga a la hora de resolver conflictos familiares o de pareja antes de elegir opciones más radicales y dolorosas. Mayte Crespo del Río, directora de este servicio dependiente de la diócesis,  afirma que la realidad social ha provocado cambios en la evolución familiar motivados por aspectos como la edad matrimonial, el descenso de la natalidad y, sobre todo, el aumento de la conflictividad matrimonial y familiar.

“Somos conscientes de que la convivencia familiar es compleja y difícil –asegura- y por ello, el COF quiere ofrecer una respuesta desde la diócesis a los problemas y necesidades de la familia a través de acciones interdisciplinares en las que participan profesionales que buscan las soluciones más idóneas conforme a la problemática que llega a través de las personas que acuden al centro”.

Tras su apertura en 1997, el COF ha atendido una media anual superior al centenar de casos, una cifra que se ha mantenido de forma casi constante durante la andadura del centro. Así, en 2019 fueron atendidos un total de 123 casos, de los que 24 fueron nuevos y se recibieron un total de 450 llamadas telefónicas para responder consultas bien sobre los casos o acerca de otros problemas  relacionados con las competencias del centro.

La estadística de los problemas atendidos en el centro señalan los de índole personal como los que acaparan la mayor parte del trabajo, con el 57 por ciento del total; relacionados con aspectos como  el duelo por la pérdida de un ser querido, adicción a drogas o videojuegos, fobias sociales o incluso trazos de maltrato en el ámbito familiar. Sobre este último aspecto, Crespo señaló que desde el centro “somos especialmente sensibles a la hora de abordar este problema, derivándolo a otros recursos asistenciales en el caso de que se considere oportuno”.

Los problemas de pareja copan el 23 por ciento de los casos, y el 18 por ciento restante los de cariz familiar, que van desde las relaciones padres-hijos, dificultades de relación con la familia extensa (hermanos, abuelos) o problemas con familias reconstituidas fruto de una nueva relación conyugal.  De igual modo, también se lleva a cabo la atención a personas con problemas de ansiedad, depresión o estrés o a niños con fracaso escolar.

Mayte Crespo señala que la actividad del COF se nutre principalmente de personas que llegan al centro a través del “boca a boca” de otras que ya han pasado por alguna de sus terapias y orientaciones y que han comprobado su eficacia, que las estadísticas cifran en el 42 por ciento de los casos .  La directora del centro –con sede en el Hospital Recoletas- señala que la divulgación de la actividad del COF es  una de las asignaturas pendientes en todo este tiempo,  ya que pese a los esfuerzos realizados para dar a conocer la carta de servicios que ofrece, la mayor parte de las personas que acuden a este servicio proceden de la capital o, a lo sumo, de los pueblos del alfoz.

Sobre este aspecto, señaló la necesidad de hacer presente en la sociedad segoviana el centro, a través de encuentros con los responsables de las parroquias de la provincia, así como en los municipios y centros educativos, ya que la tarea que realiza excede del ámbito puramente doctrinal, aun sin perder su lógica vinculación con la diócesis.

El COF forma parte de la Federación de Centros de Orientación Familiar Católicos de Castilla y León, creada en 2002 y que agrupa los nueve centros de Castilla y León, y está inscrita en el Registro Municipal de Entidades de Voluntariado del Ayuntamiento de Segovia, así como en el registro regional  en la actividad de Acción Social.

Un protocolo
que garantiza una atención eficaz

Aunque parezca un trámite más, el protocolo que el COF tiene para atender a sus usuarios marca la pauta de lo que será la atención de cada caso, así como su seguimiento y posible éxito. En este sentido, Mayte Crespo, especialista en ‘counselling’ es quien se encarga de hacer la acogida y una primera evaluación de las necesidades de la persona que llega al centro, y señala que en este primer contacto “podemos determinar algunas de las claves de la motivación que les lleva a confiar en el centro, y a través de ellas poder plantear una orientación o una terapia acorde a cada caso”.

Por otra parte, la ayuda del COF se deriva al profesional adecuado para iniciar el proceso terapéutico, que siempre se realiza de forma interdisciplinar, de manera que si durante el proceso terapéutico se necesita la intervención de otros profesionales del equipo pueda realizarse de manera contínua. El secreto profesional es clave para garantizar la eficacia de la terapia