El cierre hostelero impide que salgan cochinillos al mercado

Asaja reclama medidas urgentes para este subsector, al que se suma también el de los lechazos

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El desastre que está ocasionando el cierre total de la hostelería segoviana por la crisis sanitaria del coronavirus está ya repercutiendo gravemente a las explotaciones ganaderas especializadas en la producción de cochinillos. De este modo, la organización agraria Asaja demanda soluciones ante el problema ganadero que se presenta.

Según Asaja numerosas explotaciones “difícilmente pueden dar continuidad a la cría de los animales mediante el cebo, bien por su estructura y tamaño; y porque en no pocos casos son explotaciones que tienen protegida la calidad de sus producciones mediante una Marca de Garantía”.

En la situación actual, la única salida que tiene la producción de cochinillos de Segovia y que ahora no se consumen, “no es otra que la congelación y almacenamiento, con el sobregasto que conlleva esta arriesgada práctica en la actualidad y la incertidumbre de los tiempos que corren”, explican. .

Por ello desde Asaja Segovia “creemos oportuno encontrar una rápida solución, facilitando medidas específicas con apoyo económico que faciliten el almacenamiento de una producción que prácticamente al cien por cien no tiene salida al mercado y que esta ya ocasionando un grave problema al sector productor de cochinillos”.

Algo similar le ocurre al sector del cordero lechal, considerado uno de los principales pilares de la gastronomía regional, y que es esencialmente plato de restaurantes en muchos puntos de la provincia de Segovia.

Sobre este sector, la organización Coag recuerda que tras cerrar los establecimientos hosteleros en acatamiento de las medidas de seguridad decretadas por el Gobierno para el control de la expansión del coronavirus, “estos animales se hacinan en las explotaciones ovinas de toda Castilla y León generando un colapso que preocupa seriamente a los ganaderos”. “Se da además la circunstancia de que en unas semanas llega la paridera de primavera, la época del año con mayor producción”.

Coag pide por ello que se arbitren las medidas necesarias para ayudar a los productores que sumarían esta crisis a la que les ocasiona la sanitaria que vive España.
“Además, en Castilla y León, primera comunidad productora nacional, la producción de cordero ya cayó más de un 6 por ciento el año pasado y un 12 por ciento el número de sacrificios. En toda España el consumo de carne de ovino se desplomó un 40 por ciento en la última década”, recuerdan para manifestar la crisis que vive el sector.

Según añaden, los compradores han dejado de adquirir estos animales a los ganaderos que tienen que mantenerlos en sus granjas con los pertinentes gastos de alimentación que ello significa y que supone un enorme coste añadido. Recordemos que el lechazo se alimenta solamente de leche de la madre y que antes de comenzar su ciclo de alimentación variada es retirado de las granjas para el sacrificio y la posterior distribución a los establecimientos para su  consumo, principalmente restaurantes y, en menor medida, las carnicerías.

Los ganaderos apuntan dos medidas para afrontar el problema, aunque  “tremendamente onerosas”, por lo que requieren del apoyo de las administraciones. Una sería el almacenamiento, congelando la canal; y otra de las soluciones sería el engorde para la exportación a países árabes, “grandes interesados en obtener estos productos pero ello también ocasionaría los pertinentes gastos añadidos”