Los agricultores y ganaderos se concentraron a las puertas de la Subdelegación del Gobierno en Segovia.
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Cerca de un centenar de agricultores y ganaderos de Segovia se sumaron a las protestas que a nivel nacional están llevándose a cabo para expresar su malestar por la baja rentabilidad de muchas de las explotaciones.

Los bajos precios percibidos por los agricultores a la hora de vender sus producciones; los aranceles americanos que penalizan las exportaciones; la política de tratados comerciales que lleva a cabo la UE; el veto ruso y los ataques por parte de los movimientos radicales de ecologistas, veganos y antiespecistas contra el modelo de producción europeo “son razones de peso para que los agricultores y ganaderos españoles expresemos una rotunda y unánime protesta”, aseguran desde Asaja-Segovia.

A todo esto se suma el desinterés de gran parte de la clase política y el ambiente hostil de buena parte del Parlamento Europeo el modelo productivo, con “acusaciones injustas como ser los causantes del cambio climático”.

Los manifestantes segovianos, a los que no se unieron los representantes de UCCL por discrepancias entre las propias organizaciones, entregaron a la subdelegada  del Gobierno en Segovia, Lirio Martín, una tabla con sus reivindicaciones. Posteriormente también se la presentaron al delegado de la Junta, José Mazarías.

El presidente de Asaja en Segovia, Guzmán Bayón, insistió en los bajos precios que reciben la mayoría de los sectores del campo, con elevados gastos de producción, “algo que influye en el abandono de la actividad en una provincia que no llega a las 3.600 explotaciones y que ha hecho que en el último año casi 400 agricultores y ganaderos hayan cerrado sus negocios”. “Nuestros productos tienen precios iguales desde  hace 30 años, exigimos un control en la cadena de distribución para que los consumidores no lleguen a comprar al lineal y se encuentren nuestros productos multiplicados por cien y hasta un 600% por ciento en algunos casos”, dijo. “Sólo en el último año hemos perdido un nueve por ciento de poder adquisitivo, mientras que los gastos de producción se siguen elevando”, añadió.

Por su parte, el representante de UPA en Segovia, Pedro Matarranz, también insistió en los numerosos controles a que está sometida la agricultura y ganadería en España frente a los de otros países.  “Se nos somete a los controles más estrictos de Europa respecto a tratamiento de residuos y no se ataca de igual manera a otros sectores que son más contaminantes aún”.

Además solicitó “una PAC fuerte y justa que tenga más en cuenta a los profesionales del campo”, frente a las ayudas que van a parar a propietarios que no viven en el medio rural.
Entre sus reivindicaciones también se encuentra la petición de una regulación de la fauna silvestre que está amenazando a la ganadería extensiva con la transmisión de enfermedades.