Peregrinos e iniciadores del Camino de San Frutos.
Publicidad

— ¿Cómo surge la idea de hacer el Camino de San Frutos? ¿cómo son los inicios?
— La primera vez que se recorre la ruta del Camino de San Frutos es en marzo de 2012 cuando un grupo de internos del centro penitenciario de Segovia junto con educadores y voluntarios integran el recorrido de esta ruta como terapia para la reinserción social. No es nuevo que los internos de la prisión segoviana hagan este tipo de peregrinación, la ruta jacobea desde el año 2004 ha servido de escenario para los programas de tratamiento dirigidos a internos drogodependientes en proceso de reinserción.

— ¿Qué papel juegan las instituciones segovianas en el desarrollo y promoción del Camino de San Frutos?
— El Camino de San Frutos es patrimonio de todos los segovianos, las instituciones segovianas han apoyado desde el principio esta iniciativa, tanto la Junta de Castilla y León como la Diputación y el Ayuntamiento de Segovia han apostado por esta iniciativa.
El camino de San Frutos recorre la provincia de Segovia pasando por más de 25 pueblos en sus dos vertientes, esto tiene varias implicaciones tanto a nivel económico para la revitalización de pueblos que hoy en día están casi despoblados, como para la difusión de nuestro rico patrimonio cultural y artístico

Las personas que se acercan al camino de San Frutos utilizan los servicios que hay en los pueblos, bares y restaurantes, casas rurales, tiendas de alimentación etc. Y se acercan a un patrimonio cultural sobre todo en las Iglesias románicas y ermitas que jalonan la ruta.

— ¿Cómo ha ido evolucionando el Camino de San Frutos a lo largo de estos años?
— El camino de San Frutos ha ido evolucionando poco a poco hasta convertirse hoy en una ruta transitada por muchos segovianos y gentes de otras ciudades.

En primer lugar, se ha señalizado todo el recorrido, primero con flechas verdes que pintaron el grupo de presos de la cárcel segoviana. Luego la Diputación puso mojones a lo largo del camino. También lo acondicionó con pasos canadienses para poder transitar por caminos de concentración. Y finalmente se han puesto flechas verdes hechas de madera en algunos tramos del camino. Por lo tanto, el camino de San Frutos no es algo estático, sino algo vivo que va cambiando para mejor. Es cierto que aún queda mucho por hacer, pero se nota que hay interés por parte de las instituciones en mejorar la ruta.

— ¿Qué implicación han tenido los alcaldes de los pueblos por donde pasa el camino?
— Los alcaldes de los pueblos y localidades por donde pasa el camino tienen un papel muy importante en el desarrollo de esta ruta, que sinceramente creo aún no son conscientes, incluso muchos de ellos se sorprende, cuando ven peregrinos pasar por sus pueblos o cuando se solicita que se les sellen la cartilla del peregrino. A mi juico deberían implicarse más, sobre todo en la señalización por donde discurre la ruta en el casco urbano, esto es un punto negro donde el peregrino se puede perder, ya que no ha señales que indiquen por donde discurre el camino. También podrían tener un sello alusivo al camino de San Frutos para que los peregrinos sellen la cartilla, se podría facilitar la visita a las iglesias, ya que suelen estar cerradas.

Es preciso que las administraciones autonómicas y provinciales hagan sentir a los ayuntamientos que el Camino de San Frutos es algo de ellos y que cuanto más lo cuiden, lo mantengan y lo acondicionen, más repercusión tendrá en el municipio.

En fin, son ideas que pueden mejorar la ruta de San Frutos para mayor disfrute de los peregrinos.

— ¿Se ha divulgado lo suficiente esta ruta?
— A nivel de ciudad de Segovia yo creo que sí, los medios de comunicación se han hecho eco de estas peregrinaciones que en ocasiones han sido multitudinarias, como es el caso de las organizadas por la Diputación de Segovia que acaban de finalizar el Camino de San Frutos por la vertiente de Caballar recorriéndole más de un centenar de personas. También han sido muchas las parroquias y asociaciones que ha realizado el Camino de San Frutos y siempre se ha difundido en medios de comunicación locales.

Tanto la Diputación como el Ayuntamiento han editado folletos divulgativos sobre el camino de San Frutos que se puede solicitar en las oficinas de PRODESTUR y en el CENTRO DE RECEPCION DE VISITANTES.

Queda difundirlo a nivel regional y nacional para que sea conocida como otras rutas de peregrinación como el Camino de Santiago.

— ¿Sirve el Camino de San Frutos para el desarrollo local y la generación de riqueza en la zona?
— Lógicamente sí, es un reto lograr que el Camino de San Frutos pueda generar riqueza por los lugares donde transcurre la ruta, los peregrinos comen en los bares y restaurantes, pernoctan en las casas rurales y alojamientos hoteleros, en definitiva, son portadores de riqueza para los pueblos. Otra cosa es que en los pueblos se les facilite estos servicios. En muchos de ellos los bares y alojamientos están cerrados o tienen precios poco asequibles para el peregrino. Si hacemos un símil con el camino de Santiago donde hay menús para el peregrino y alojamientos más económicos que animan a la gente a realizar esta ruta.

Podría ser una manera de ayudar a que la ruta sea cada vez más transitada y conocida.

— ¿Cómo han aceptado los segovianos esta ruta?,¿la han hecho suya?
— Si, esto lo demuestra el número de segovianos que ya han hecho el Camino de San Frutos. Algunos colectivos como los internos de la cárcel segoviana los han recorrido en más de quince ocasiones. Las que organiza la Diputación ha llevado al camino a más de un centenar de personas desde el 2017 y van a continuar por la vertiente de la sierra en esta próxima primavera.

— ¿Qué nos podemos encontrar en el Camino de San Frutos?
— En primer lugar la persona que recorre el Camino de San Frutos va con una motivación, ya sea religiosa, espiritual, física, cultural, gastronómica, de ocio familiar etc., pero todos se van a encontrar con un patrimonio cultural y artístico muy desconocido y sorprendente, por unos paisajes espectaculares, tanto en primavera como en otoño es un deleite para los sentidos. Se van a encontrar con una naturaleza sobria que va a invitar a la introspección, a la meditación, apenas hay ruidos que no sean los de los pájaros, arroyos y ríos por donde pasa el caminante.

La amabilidad de sus gentes siempre dispuestos a orientar al peregrino.

— ¿Es una ruta apta para todos los públicos?
— Es una ruta poco exigente en cuanto a la orografía, no hay demasiados desniveles, las distancias entre los pueblos son cortas, cada cuatro o cinco kilómetros hay un pueblo lo cual permite programar la ruta en tantas etapas como uno esté dispuesto a realizar en función de su preparación física y disponibilidad de tiempo.

Es una ruta muy adecuada para realizarla en familia, en grupo o en solitario, tanto a pié como en bicicleta.

— ¿Se ha pensado en el mantenimiento del camino de San Frutos a lo largo del tiempo?, ¿quién se encarga del mantenimiento?
— Este es el punto más conflictivo. Apenas hay mantenimiento del camino, hay mojones que no se ven por la frondosidad de la maleza que ha crecido a su alrededor. Caminos de concentración que han surgido y no se han marcado. Algún paso intransitable. En fin, creemos que las diferentes administraciones deben ponerse manos a la obra y mantener esta ruta.

— Cómo se ha elaborado la guía del camino de San Frutos.
— La guía que se presenta es fruto del trabajo de un grupo de profesionales y voluntarios del centro penitenciario de Segovia, que han peregrinado junto con los internos, por el Camino de San Frutos desde el año 2012.

La guía está orientada al peregrino de a pié, bicicleta y caballo, es por tanto una guía eminentemente práctica elaborada desde la experiencia, cuyo objetivo fundamental es prestar ayuda al peregrino y a todo aquél que se acerque a la ruta cualquiera que sea su motivación.

La primera peregrinación se realizó en marzo de 2012, cuando aún el camino no estaba señalizado. Lo único que existía eran los planos que nos facilitaron. Esta dificultad previa, nos sirvió para diseñar un trabajo con los internos y una de las actividades complementarias fue señalizar la ruta. Armados con espray, cuadernos de ruta, GPS, etc., fuimos tomando datos, medidas, referencias, notas de interés, etc., que utilizamos para señalizar la ruta. Entre mojón y mojón el peregrino se encontrará con una “flecha verde “, que le indicará el camino a seguir para no perderse.

Durante estos años han sido muchas las personas y grupos que han realizado la ruta por sus distintas vertientes, tanto la vertiente de Caballar como la de la Sierra, lo cual está siendo un motor económico para el desarrollo local de la provincia segoviana.

El peregrino va a poder disfrutar de una ruta en contacto permanente con la naturaleza, admirar el rico patrimonio histórico de Segovia, así como la fantástica gastronomía y el espectacular paisaje. El románico segoviano presente en cada pueblo ayuda a los peregrinos a vivir esta experiencia entre la sencillez y el silencio que estas tierras castellanas aportan.