El búnker, terminado y a la espera de recibir en julio el acelerador

Las obras en el Hospital Recoletas avanzan a buen ritmo, por lo que se espera que la unidad de radioterapia empiece a funcionar después de verano

recoletas radioterapia
El gerente del Hospital Recoletas de Segovia, Ignacio Cabezón, explica donde se instalará el acelerador.

Las obras de adaptación para que la ‘Casa del Cura’ pueda albergar las instalaciones de la unidad de radioterapia avanzan a buen ritmo y de seguir así posibilitará que este servicio pueda entrar en funcionamiento después de verano.

Las obras de interior para dotar al complejo de las salas de consultas, búnker y espacios comunes necesarios para la entrada en funcionamiento de la nueva unidad se encuentran ya muy avanzadas y estarán listas para cumplir con los plazos marcados el pasado febrero.

En este momento, el búnker que acogerá el acelerador se encuentra terminado y ya espera a la entrega del acelerador cuya llegada está prevista para la segunda quincena de julio.

Las actuaciones de las últimas semanas han adaptado el espacio y dotado al conjunto de la instalación y disposición adecuada para acoger el avanzado aparato en cuanto llegue.

Recordar que la base donde descansará la máquina fue dispuesta a finales de marzo en este búnker que fue construido hace más de diez años en la conocida ‘Casa del Cura’ del recinto hospitalario ‘Nuestra Señora de la Misericordia’.

No han sido las únicas actuaciones realizadas en la ‘Casa del Cura’, donde también se trabaja en los accesos y en las futuras salas de consultas para conseguir adaptar el espacio a lo marcado en el plano del proyecto que en mayo adelantó este periódico.

Entrando en detalles, en la antigua zona de cocina se levantan ya dos salas de consultas radiofísicas, también muy avanzadas están las puertas de acceso y pasillos, así como la nueva zona administrativa del primer piso que contará con el operativo electrónico que permite el funcionamiento del acelerador.

Una de las novedades es la decisión por parte de la empresa Recoletas de reconfigurar uno de los patios para hacer una entrada más accesible y vistosa. Como se puede ver en las imágenes que acompañan al texto, esta readaptación conllevará la instalación de un baldaquino y la construcción de una rampa. Desde la empresa sanitaria señalan que el proyecto todavía podría sufrir alguna modificación, pero que en unos días quedará definida “la mejor solución a los accesos a consultas y radioterapia”.

Después de la llegada del acelerador, se instalará y se fijará con hormigón, para después iniciar un mes de pruebas tal y como demanda el Consejo de Seguridad Nuclear que dicta que la unidad solo podrá empezar a operar una vez que el organismo “haya estimado que la instalación puede funcionar en condiciones de seguridad”.

Preguntados por la fecha concreta de finalización de las obras, desde Recoletas aclaran que es “difícil” precisarla ya que puede variar dependiendo de cuando llegue el acelerador, ya que su traslado al interior imposibilita que se rematen algunas actuaciones hasta entonces.

Recoletas remarca que este aparato viene en buena parte montado y listo para encajar en la base del búnker, por lo que su traslado al interior debe tener en cuenta su volumen. De esta forma, se ha diseñado un plan para su transporte una vez que llegue a las instalaciones, pero como ya se ha comentado impide terminar algunas de las obras pendientes y por tanto tener con una fecha concreta de finalización de la construcción.

Sobre el equipo que trabajará en las instalaciones, desde Recoletas señalan que el personal ya está escogido y en estos momentos se encuentra formándose en Valladolid para en cuanto se pueda iniciar el servicio comenzar con los trabajos.

Este equipo se integrará en el equipo que dirige Rocío Cantalapiedra, Jefe de Oncología Radioterápica del Hospital Recoletas Campo Grande, bajo cuya dirección funcionará la futura unidad radioterápica de Segovia y también la de la Clínica Ponferrada de Recoletas.

Las nuevas novedades mantienen la puerta abierta a que los segovianos vean cumplida por fin una de las más viejas peticiones de la provincia, una demanda que ha tardado casi quince años en verse cubierta.

Su entrada en funcionamiento, cada día más cerca, no aliviará los interminables desplazamientos de enfermos segovianos a otras provincias que hasta ahora se han tenido que realizar, pero sí mejorará la calidad de vida de los pacientes que estén por venir.

Muchas han sido las quejas y las suplicas en este aspecto, pero al menos parece que por fin se alcanza una solución beneficiosa para todas las partes tras una lucha de la que muchos segovianos han formado parte. Una injusticia que se añadía a otras carencias con las que cuenta Segovia en materia sanitaria y que ya duraba demasiado tiempo.

“Estamos muy contentos por poder ofrecer este servicio tan demandado por la ciudadanía”

El gerente del Hospital Recoletas en Segovia, Ignacio Cabezón, se mostró muy complacido por la futura entrada en funcionamiento de la unidad de radioterapia y señaló que el servicio “es un espaldarazo importante para el Grupo sanitario”.

Preguntado sobre el impacto que va a tener para el propio centro, el gerente admite que el nuevo servicio va a provocar que el hospital se “dinamice mucho” y “va a profundizar en el desarrollo” de ‘La Misericordia’.

El factor humano también es tenido en cuenta por el responsable sanitario y admite que todos están “muy contentos por poder ofrecer este servicio tan demandado por la ciudadanía”. Esto permitirá a los enfermos que necesitan de esta atención no tener que desplazarse fuera de la provincia: “Esta iniciativa muestra el compromiso del Grupo Recoletas con la sociedad de Segovia”, remarca.

En cuanto a los retos que ha supuesto para el centro, el gerente explica que “lógicamente cuando acometes una obra de este tipo al final algo entra en conflicto con los circuitos que tienes”, pero que no ha habido “nada que con esfuerzo y dedicación no haya podido superarse con bastante éxito”. “Es un desafío, y más en tiempo de pandemia”, aclara con orgullo el responsable sanitario.

Sobre el futuro, cuando entre en funcionamiento la unidad, señala que el objetivo es “poder asistir a los pacientes con la calidad que merecen”, una oportunidad con la que se muestra “encantado”.