Víctor Pérez Rodríguez realiza un quite en la Plaza de Toros de las Ventas en Madrid. / EL ADELANTADO
Publicidad

Por regla general los banderilleros suelen pasar bastante desapercibidos en lo que a fama y reconocimiento se refiere dentro del mundo del toro pero su labor es imprescindible para la lidia y los matadores necesitan la ayuda de los subalternos para completar su trabajo con éxito. Por estos motivos que Víctor Pérez Rodríguez haya sido elegido por el restaurante Casa Salvador para recibir el premio al ‘quite salvador’ en la Feria de San Isidro de Madrid es motivo de enhorabuena. El torero de plata será galardonado por el quite a cuerpo limpio que realizó a su compañero Lipi el pasado 27 de mayo en la lidia del novillo Marselles durante la última Feria de San Isidro, en Madrid.

Los encargados de votar esta distinción y elegir a los premiados ha sido un jurado compuesto por grandes expertos y entendidos como Jorge Fernández, agregado cultural de la embajada de México, Javier Arroyo, Fotógrafo, Andrew Moore, vicepresidente del club taurino de Londres, Germán Estela, presentador de Canal plus, Pepe Torres, miembro del Csic, Gabriel de la Casa, Gonzalo Bienvenida, Esperanza González, y Ángeles Blázquez.
La distinción, que se entrega por segundo año consecutivo, también premiará el mejor quite artístico y el elegido en esta ocasión ha sido el maestro Paco Ureña.

Los premios se entregaran e a principio del mes de octubre en el restaurante madrileño. Víctor Pérez, segoviano de nacimiento y con más de 15 años de carrera en activo, ha toreado esta temporada en las principales ferias: seis tardes en Madrid, Sevilla, Nimes… Y ya tiene conformada una apretada agenda en la que acudirá a plazas como la de Humanes, la de Riaza, la de Alameda del Campo, la de Guadarrama o la de Madrid. Y todo esto después de que hace poco más de un año sufriera en la plaza francesa de San Martín de Crau, donde participó formando parte de la cuadrilla del diestro francés Marc Serrano, una cornada con doble trayectoria de 25 y 15 centímetros de la que tuvo que ser operado en España tras una negligencia de los médicos franceses.

La vida del segoviano estuvo pendiente de un hilo pero gracias a la acción del doctor Enrique Crespo, que le operó de urgencia a su llegada a Madrid, pudo recuperarse de la cornada y tan sólo doce días después volvió a vestirse de torero y a pisar el albero de una plaza de toros. Totalmente recuperado de aquello que ya solo es un mal recuerdo, Víctor está muy agradecido de ser el elegido entre una larga lista de banderilleros que actuaron en San Isidro y de poder compartir premio con el matador y triunfador de la feria Paco Ureña. “Estoy muy feliz de haber sido elegido por el restaurante Casa Salvador para recibir el premio en la Feria de San Isidro creo que es uno de los premios más importantes de mi carrera”, explica el torero.