Las dos cámaras se han instalado junto a uno de los brazos de los faroles del alumbrado público. / Kamarero
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La alcaldesa, Clara Luquero, tomó la decisión de retirar las dos cámaras instaladas en la calle de San Juan antes incluso de recibir un escrito de la Delegación Territorial de la Junta instando a ello por la prohibición expresa recogida en la Ley de Patrimonio Cultural de Castilla y León cuando afecta a un Bien de Interés Cultural (BIC).

Fuentes de Alcaldía han indicado este mediodía que todavía no había constancia en ese momento de la entrada del escrito en el Ayuntamiento pero que la alcaldesa había sido informada de su contenido e inmediatamente ordenó su retirada, operación que se ejecutará en los próximos días.

Como se recordará, las cámaras se instalaron el martes, en principio para la vigilancia del tráfico y el control del acceso de vehículos al recinto amurallado, según explicó la regidora la semana pasada cuando la inversión — que asciende a 3.502,95 euros— fue autorizada por la Junta de Gobierno Local del consistorio segoviano.

La instalación tuvo lugar sobre la fachada de la Casa de las Cadenas o Casa de Segovia, un inmueble que tiene incoado desde 1982 (publicado en el BOE en 1983) un expediente para su declaración como Bien de Interés Cultural (BIC) con la categoría de monumento. Forma por lo tanto parte del Catálogo de bienes protegidos de Castilla y León.

Curiosamente la Casa de las Cadenas se encuentra frente a la escultura del diablo que evoca la Leyenda del Acueducto, que también ha sido instalada esta misma semana el pretil de la cuesta de San Juan.

Según el Catálogo del Plan General de Ordenación Urbana de Segovia en vigor, se trata de la tercera fortaleza más importante de la ciudad en el medievo, junto con el Alcázar y la Torre de Hércules. Construida con evidente carácter defensivo, se comenzó a levantar en el siglo XIII. En el siglo XV se continuó con un diseño de casa-palacio y a finales de ese mismo siglo fue cedida en arriendo al Tribunal de la Inquisición. Sobre el 1500, fue adquirida por Andrés Cabrera e Isabel de Bobadilla, a quien pertenece el blasón labrado en piedra sobre la puerta principal.

La Ley de Patrimonio Histórico de Castilla y León establece en su artículo 41 la prohibición de “publicidad, cables, antenas, conducciones aparentes y todo aquello que impida o menoscabe la apreciación del bien dentro de su entorno” en los monumentos. Esta normativa autonómica prevé sanciones de hasta 150.000 euros para infracciones graves entre las que se encuentran las intervenciones recogidas en el citado artículo.

Hay que indicar que la Junta no ha iniciado, al menos todavía, ningún expediente sancionador.

Fuentes de Alcaldía han indicado que el Gobierno municipal estudiará ahora la ubicación más adecuada para las dos cámaras, aunque algunos expertos consideran que encontrará dificultades en esta calle de San Juan, al estar afectada por otra declaración de BIC, en este caso de 1941, la de los ‘conjuntos parciales’ de la ciudad como monumento histórico-artístico.

La única excepción contemplada en la Ley de Patrimonio Cultural es “que se sitúen sobre suelo urbano, siempre que guarden armonía con el ambiente en el que se encuentren”.