Fachada principal del Centro de Innovación y Desarrollo Empresarial (CIDE). / KAMARERO
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Todo lo relacionado con el CAT, el Círculo de las Artes y la Tecnología de Segovia, parece estar gafado al menos desde 2013, año en el que quebró la empresa que ejecutaba las obras del único edificio ‘salvado’ del conjunto de once espacios previstos inicialmente en terrenos de prado Bonal, próximos a la estación del AVE. Todo indicaba que el viernes pasado se iba a cerrar este ciclo negro con la recepción de las últimas obras del Centro de Innovación y Desarrollo Empresarial (CIDE), inmueble destinado a albergar empresas innovadoras punteras en tecnología, entre ellas un centro de producción de software avanzado de Minsait, filial de la multinacional española Indra. No fue así, el informe de la dirección facultativa de las obras ha sido demoledor y las deficiencias detectadas han motivado que los responsables municipales hayan negociado con la empresa adjudicataria, Rogasa, un nuevo plazo de dos meses para subsanar defectos y aportar la documentación requerida. La nueva fecha para recibir el CIDE, y ya van unas cuantas, es el 18 de septiembre.

El concejal de Desarrollo Económico y Empleo, Jesús García Zamora, no oculta su contrariedad por este nuevo revés que califica como “serio”. Cuenta que el día 17 se celebró, como estaba previsto, una reunión para la entrega y recepción de la obra a la que asistieron técnicos municipales, la dirección facultativa y responsables de la empresa adjudicataria. El encuentro se prolongó hasta bien entrada la mañana y la conclusión fue que “hay una serie de carencias y defectos que hacen imposible la recepción”, en palabras del edil socialista.

Se abrió entonces una nueva etapa con la empresa en base al informe de la dirección facultativa, de más de 30 páginas, que determinó ese nuevo plazo de dos meses para subsanar las deficiencias encontradas. “Es lo que han pedido en Rogasa porque manifiestan que agosto es un mes complicado para adquirir determinados suministros. Nosotros al principio éramos partidarios de un plazo más corto porque esto para la ciudad es un perjuicio, es un retraso sobre otro retraso”.

Aun así, el gobierno municipal quiere dar la oportunidad a Rogasa “de que entregue la obra como se comprometió en el contrato y como está en el proyecto. Se ha firmado un acta que recoge todo lo que hay que subsanar y la documentación pendiente que debe entregar el 18 de septiembre”.

Reunión pendiente

García Zamora tiene pendiente en breve una reunión con la dirección facultativa para aclarar el alcance de algunas cuestiones técnicas y “tratar de anticiparnos a los problemas que puedan surgir para que todo vaya con la mayor celeridad posible”.

A falta de esas explicaciones, el concejal de Desarrollo Económico señala que, a priori, del informe le ha llamado la atención que hay algunas pruebas que o no se han realizado o no se han acreditado, entre ellas la de estanqueidad del edificio, un tema relevante.

En cuanto a la documentación pendiente de entrega se encuentran el libro de subcontratas y la relativa al control, uso y mantenimiento de este inmueble singular.
Por otro lado, el informe de la dirección facultativa recoge planta a planta y casi espacio a espacio otros desperfectos menores como paneles rayados o abollados, falta de señalética en alguna zona, árboles que no tienen el grosor o la madurez estipulada, falta de separadores y mamparas en baños, etc.

La actividad era visible todavía ayer martes en las instalaciones de este inmueble municipal. / Kamarero

Plazo incumplido

García Zamora ha informado, además, de que el expediente de penalidades abierto en enero a la empresa adjudicataria de las obras por no cumplir el plazo de ejecución sigue adelante porque recientemente se han desestimado las alegaciones presentadas por Rogasa. Está pendiente de determinar la cuantía económica, entre otros motivos porque hay que restar el periodo en el que las empresas de construcción no pudieron trabajar por la normativa del estado de alarma. También está a falta de un informe técnico sobre si los dos meses añadidos ahora se incluirán, aunque el concejal entiende que en principio no será así.

Mientras tanto, el Ayuntamiento ha continuado trabajado en los últimos meses en el proyecto de gestión del CIDE, así como en los pliegos administrativos, por un lado para convocar a las empresas interesadas en instalarse en las instalaciones y por otro para la adquisición de mobiliario y equipamiento.

Sobre las primeras, los responsables municipales aseguran que de la decena que en diciembre de 2018 mostró públicamente interés, entre ellas Indra, ninguna ha dado marcha atrás hasta el momento. El edil de Desarrollo Económico y Empleo confía en que a pesar de la situación de crisis sanitaria y económica, al tratarse de negocios basados en tecnología y digitalización, precisamente en expansión durante el confinamiento, “no van a resentirse como otros sectores”.

Otro aspecto a estudiar es la posibilidad de avanzar el procedimiento para adjudicar el contrato de mobiliario y equipamiento si cuenta con el visto bueno de Contratación, Secretaría General e Intervención.

Suministros garantizados

Tanto el concejal de Desarrollo Económico y Empleo, Jesús García Zamora, como el de Innovación, Sistemas y Tecnologías de la Información, Alberto Espinar, aseguran que los suministros para el buen funcionamiento del edificio CIDE están garantizados, desde el eléctrico a la fibra óptica. También se ha habilitado ya una parada de autobús para las líneas que conectan con la estación del AVE.

Parada del autobús urbano junto al edificio CIDE. / Kamarero

Sobre la fibra óptica, Espinar aclara que “no hay limitación técnica” aunque sostiene que el Ayuntamiento de Segovia ofrecerá servicio de conexión en las zonas comunes, así como en la sede de la propia Concejalía de Innovación, que se trasladará a este inmueble, o al espacio coworking destinado a la aceleradora de empresas Telefónica Open Future.

El edil socialista comenta, sin embargo, que no se dará acceso a esa red municipal a las empresas por razones de seguridad y porque cada una tiene unos requisitos y necesidades que deberá contratar en el mercado con una suministradora.

ANTECEDENTES

  • En el principio fue el CAT. En abril de 2008, con el PSOE en el Gobierno de España, el Ayuntamiento de Segovia, también gobernado entonces por los socialistas y con un alcalde, Pedro Arahuetes, independiente pero que había ganado sus segundas elecciones por mayoría absoluta con las siglas del PSOE, todo eran parabienes cuando el arquitecto británico David Chipperfield, ganador del concurso de ideas convocado por el Consistorio segoviano, presentaba personalmente en La alhóndiga su Master Plan para el Círculo de las Artes y la Tecnología (CAT), con hasta once edificios proyectados y un coste estimado en ese momento de 130 millones de euros.
  • Llegó la crisis económica. Doce años después de ese Master Plan que costó un millón de euros, el único edificio construido, a falta de que se resuelvan las deficiencias detectadas, es el Centro de Innovación y Desarrollo Empresarial (originalmente Edificio C de Emprendedores). A través de un concurso de ideas, se adjudicó la redacción del proyecto a la oficina de arquitectura Sancho-Madridejos. En 2008 se encargó el estudio previo y en 2009 el proyecto básico, que es entregado en enero de 2010, el mismo año en el que se elabora el proyecto de ejecución. Las obras son adjudicadas a la empresa segoviana Volconsa, que las inicia en mayo de 2011 pero en junio de 2013 un Juzgado de lo Mercantil de Valladolid abre fase de liquidación porque esta constructora había entrado en concurso de acreedores. Esta situación obliga a rescindir el contrato en agosto y el Ayuntamiento encarga a Sancho-Madridejos la redacción de un proyecto de urgencia para la reanudación parcial de las obras, que son adjudicadas en noviembre de 2013 a OHL-Segesa, aunque después se decide paralizar el procedimiento y no se retoma hasta un año después, finalizándose los trabajos en 2016. En abril de ese año se adjudica, de nuevo a Sancho-Madridejos, otro proyecto para adaptar el edificio como centro de danza y en noviembre de 2017 se encarga al mismo estudio otra modificación para adecuarlo a oficinas, después de fracasar el proyecto con la Universidad Rey Juan Carlos para instalar en Segovia el centro universitario de danza Alicia Alonso.
  • Última fase. Las obras para finalizar el edificio, ya adaptado para oficinas diáfanas, se licitaron inicialmente en octubre de 2018 a Rogasa Construcciones y Contratas. El coste económico se fijó entonces en una cifra cercana a los tres millones (2.991.734 euros). Un año después se formalizó la modificación de este contrato, lo que supuso un incremento del coste en 248.481 euros (con impuestos) hasta alcanzar la cifra total de 3.868.479,63 euros. Las obras deberían haber concluido el 9 de enero pero siete meses después no han sido recepcionadas.
  • Coste. El gobierno municipal afirma que de las arcas municipales se han destinado en torno a 12 millones de euros para la construcción del edificio CIDE pero el Partido Popular duplica casi la inversión, sumando aportaciones de otras administraciones, básicamente el Gobierno de España, y también otras iniciativas enmarcadas dentro del proyecto conjunto del CAT.