Labores de limpieza de espacios públicos con máquinas sopladoras. / Kamarero
Publicidad

El Ayuntamiento de Segovia incorporará mejoras y novedades al próximo contrato de mantenimiento y conservación de zonas verdes del municipio, según ha informado el concejal de Medio Ambiente, Ángel Galindo, que ha comentado que en breve se darán a conocer las principales características del pliego que regirá el procedimiento de contratación.

Este contrato se corresponde con la labor que realiza desde 2016 la empresa Acciona y, antes y durante casi una década, Thaler. El Servicio de Parques y Jardines se cubre con técnicos y jardineros municipales, con la adjudicación a una empresa externa de parte del mismo –ahora tiene que renovarse el contrato– y con una unidad especial que emplea a personas con capacidades diferentes para el mantenimiento de los valles del Eresma y del Clamores.

El contrato actual, que se adjudicó a Acciona por dos años y se prorrogó por otros dos, tiene un coste de 587.373,16 euros anuales (IVA excluido) y divide las zonas verdes del municipio en dos áreas convencionales y dos periurbanas, que suman en conjunto más de medio millón de metros cuadrados, al que se añade el arbolado alineado (cerca de 3.200 unidades, por lo general situadas en márgenes de calles o avenidas).

Galindo ha subrayado la relevancia de este contrato, que supera el millón de euros, ya que nuevamente se adjudicará para un periodo de dos años prorrogable por otros dos.

Limpieza de hojas

Por otro lado, el edil y portavoz de IU en el Ayuntamiento ha informado a El Adelantado de que se ha iniciado la limpieza de hojas de los árboles caídas en la vía publica, principalmente en aceras, después de la confección de una guía específica con un protocolo anti Covid-19.

Galindo afirma que tanto los responsables municipales como la empresa adjudicataria del servicio de limpieza viaria, FCC, han querido ser precavidos y seguir las recomendaciones que desaconsejaban el uso de máquinas sopladoras porque pueden levantar partículas que luego permanecen en el aire.

El protocolo que se sigue es, además de la protección de los empleados, la utilización de este tipo de sopladoras únicamente cuando no hay personas en la zona, en horarios que no ocasionen molestias a los vecinos y previamente tiene que humedecerse el suelo del espacio donde se van a llevar a cabo las limpiezas.