El contrato con la empresa adjudicataria será rescindido por el Ayuntamiento. / KAMARERO
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La novela por capítulos en la que se puede contar la historia de la obra del edificio del Centro de Innovación y Desarrollo Empresarial (CIDE) añadió ayer un nuevo episodio con la decisión del Ayuntamiento de desestimar la recepción de la obra en una decisión técnica de la dirección facultativa al interpretar que el edificio no se encuentra en las condiciones óptimas al no cumplir con las exigencias que hasta en dos ocasiones se requirió a Rogasa, la empresa adjudicataria.

El concejal de Empleo, Jesús García Zamora, fue el encargado de dar a conocer esta decisión, motivada tras analizar la prolija documentación que la empresa remitió al Ayuntamiento el pasado 9 de noviembre, fecha en la que expiraba el plazo dado para entregar la documentación requerida, que fue analizada por los técnicos municipales y la dirección facultativa de la obra.

La visita realizada ‘in situ’ al edificio y el análisis de la documentación evidenciaron varios incumplimientos que García Zamora centró en aspectos como el control de calidad, normativa de incendios, seguridad y accesibilidad, así como en el documento básico de seguridad estructural y la normativa de ruido, así como la falta de determinada documentación que los técnicos consideran “imprescindibles” para validar la viabilidad del edificio.

García Zamora recordó que el plazo para la entrega del edificio por parte de la empresa adjudicataria, Rogasa Construcciones, se estableció inicialmente para el 9 de enero del presente año, pero no fue hasta el 17 de julio cuando la empresa se puso en contacto con el Consistorio para proceder a la entrega.

En esa fecha, cuando se fue a hacer la recepción de la obra, “se encontraron una serie de elementos que no cumplían con las percepciones del contrato”, ha apuntado García Zamora. Por ello, el Ayuntamiento concedió un plazo de dos meses a la adjudicataria para llevar a cabo las subsanaciones previstas. Sin embargo, el 1 de octubre “se constata de nuevo que todavía persisten algunos elementos que impiden la recepción de la obra, por lo que se les facilita un mes más de plazo”.

Tras este último plazo, la dirección facultativa y los técnicos municipales adoptan la decisión de no recibir la obra al comprobar “incumplimientos en cuanto al control de calidad; en cuanto a la normativa de incendios; también en lo referente a la normativa de seguridad y accesibilidad; además de incumplir el documento básico de seguridad estructural y la normativa de ruido; así como la falta de determinada documentación que es necesaria de las instalaciones del edificio”, ha señalado el edil.

Por lo tanto, y según precisó García Zamora, “las cuestiones que faltan tienen que ver con aspectos de control que no se han podido acreditar pero, sin embargo, son obligatorios para poder recibir la obra”. Esta decisión lleva aparejada la de la incoar un expediente para rescindir el contrato que mantiene con la empresa Rogasa, que presumiblemente pueda derivar en un procedimiento judicial una vez agotados los trámites iniciales.

Así, el concejal de Empleo señaló que la intención del equipo de Gobierno es acelerar lo antes posible todos los trámites, llevando a la Junta de Gobierno de la próxima semana el expediente para su aprobación. Posteriormente, se trasladará el trámite a la adjudicataria y si no está conforme con la liquidación, se debe de emitir un dictamen por parte del Consejo Consultivo de Castilla y León.

El Ayuntamiento decide no recibir las obras del edificio CIDE y rescindirá el contrato con Rogasa
Las obras en el edificio aún no han resuelto problemas pequeños, pero esenciales. / KAMARERO

Los plazos del procedimiento de liquidación se prevén “bastantes cortos”, dado que el Consejo Consultivo “puede resolver en mes y medio”, ha señalado García Zamora, quien además ha apuntado que esta situación “no es muy normal, porque cuando se les ha requerido determinada documentación, han entregado otra que no tiene nada que ver”.

Pese a los retrasos, ninguna de las nueve empresas que sellaron su compromiso de instalarse en el CIDE han desistido hasta el momento a desarrollar su actividad empresarial en este centro. Así, García Zamora manifestó que el Ayuntamiento ha informado a las empresas sobre este procedimiento, y ninguna de ellas ha expresado su intención de abandonar el proyecto.

Entre los servicios que ofrecerá el Centro de Innovación y Desarrollo Empresarial se encuentran espacios de coworking, de formación, una incubadora de start-ups, un salón para congresos y diversos espacios para servicios de cafetería o almacén; además de un parking con 41 plazas y un espacio para bicicletas