La alcaldesa de Segovia y el concejal de Desarrollo Económico charlan con los redactores de Plan Estratégico y de Innovación. / Nerea Llorente
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No cabe la improvisación en el futuro de la ciudad. La Segovia que viene se construirá en base a una idea clara de lo que se es y de lo que se quiere llegar a ser. Es al menos lo comprometido por el Ayuntamiento de la capital, que este jueves ha presentado el ‘Plan Estratégico y de Innovación de la ciudad de Segovia 2018-2023’, un documento que servirá de hoja de ruta para el desarrollo económico, empresarial, social y patrimonial de la ciudad y sus políticas durante los próximos años.

La alcaldesa de Segovia, Clara Luquero; el concejal de Desarrollo Económico y Empleo, Jesús García Zamora; y los redactores del Plan, Oihana Jáuregui y Eneritz Barreiro –Fundación Tecnalia– y Benigno Lacort –Senior Economy–, fueron los encargados de explicar los pormenores del documento a grupos políticos, colectivos sociales, académicos y empresariales de la ciudad –los cuales han colaborado en la realización del estudio–.

El Plan Estratégico y de Innovación de Segovia, cuyo coste ha ascendido a 76.000 euros, determina dos ámbitos estratégicos fundamentales: ‘Segovia. Ciudad de oportunidades económicas y empresariales’ y ‘Segovia. Ciudad patrimonio sostenible para vivir, disfrutar y sentir la cultura’.

El primero, aborda el reto de atraer la inversión y de fomentar el desarrollo económico en el ámbito de la innovación y de las nuevas economías para la generación de empleo como objetivo último. Afronta, en definitiva, el reto de la diversificación de la economía segoviana.

El segundo, plantea una profundización en lo que ya constituye la identidad de la capital como ciudad patrimonio cultural. Propone, además, actuaciones para hacer frente a retos como la revitalización del casco histórico o el fomento de la innovación aplicada a este sector, como principal motor económico de la ciudad.

A partir de estos dos ejes principales, el documento recoge una serie de líneas de actuación que derivan en los quince proyectos que finalmente integran y articulan la estrategia que a corto y medio plazo marcará el desarrollo de Segovia como polo de atracción empresarial y la consolidación de del modelo de ciudad sostenible y amable para el ciudadano.

Por citar algún ejemplo concreto, se plantea la puesta en marcha de un ‘pacto por la innovación’ que implique al conjunto de la sociedad segoviana –agentes económicos, universidad, empresas TIC de la ciudad–; la apertura del que se espera polo de innovación y atracción de empresas, como es el CIDE. La estrategia 2023 de la ciudad apuesta también por proyectos de ‘open data’, aprovechando la confluencia en el tiempo con el proyecto Smart Digital Segovia para que el uso de la información municipal genere nuevas oportunidades de desarrollo económico y social.

Se creará, además, un órgano de coordinación para todas la acciones dirigidas a la reactivación del casco histórico –y que se está implementando ya–; así como un plan de activación de locales y edificios públicos vacíos, o un plan de acción destinado a las personas mayores y al potenciamiento de la economía ‘senior’.

“Hemos tenido absoluta libertad y autonomía para la redacción del Plan. Es un proyecto de ciudad, no un proyecto político, y esa es la fortaleza de las ideas que pretendemos aportar para que la economía de la ciudad prospere. En términos económicos, el diagnóstico hablaba muy claramente de una necesidad de diversificar la economía, de hacer crecer la economía y de generar empleo. Algo que debe hacerse con acciones innovadoras y que potencien lo que ya se tiene. Había una iniciativa de ciudad inteligente y se ha puesto en valor; un edificio en construcción que se está terminando y se ha puesto en valor; así como un conocimiento y una serie de empresas que también se han tenido en cuenta”, ha explicado Benigno Lacort.

No es la primera vez que el Consistorio desarrolla un ‘plan estratégico’. Entre 2006 y 2016 estuvo en vigor el documento ‘Segópolis’, de Segovia y su área de influencia, al que ahora sustituye el nuevo Plan de Innovación. “En 2017 empezamos a plantearnos la necesidad de uno nuevo. Y es que, aparte de lo que el sentido común dice, hay que tener en cuenta que cualquier subvención requiere contar con un plan estratégico”, ha apuntado Luquero.

El Plan e+i contempla, de hecho, la posibilidad de solicitar distintas ayudas europeas para la financiación de los proyectos, así como la colaboración del propio tejido empresarial de la ciudad en el desarrollo de las medidas.

Apertura del CIDE

La previsión con la que trabaja el Consistorio es la de que en el primer cuatrimestre del año el Centro de Innovación y Desarrollo Empresarial (CIDE) pueda estar ya ocupado por empresas. El retraso que se ha producido en la entrega de la obra no se extenderá durante mucho tiempo y desde el Ayuntamiento confían en que sea “cuestión de semanas”.

El envejecimiento poblacional, una oportunidad competitiva

La pirámide poblacional no engaña y evidencia una tendencia que es bien conocida en Segovia: crece el número de personas mayores mientras el de jóvenes se estanca. De hecho, se estima que en 2040 un tercio de los ciudadanos europeos tendrán más de 50 años. Una realidad que, lejos de abordarse con el pesimismo habitual, el Plan Estratégico y de Innovación 2018-2023 de la ciudad dibuja como una oportunidad competitiva.

“Si se suma la capacidad de consumo que este segmento de población va a tener, estaríamos hablando de la tercera economía del mundo. Muchas empresas se están preparando ya para desarrollar nuevos productos y servicios que atiendan la demanda acumulada que se va a generar y los primeros que lo hagan tendrán una ventaja competitiva muy importante”, ha explicado el CEO de Senior Economy y redactor de la Estrategia 2018-2023 de Segovia, Benigno Lacort.

En su opinión, Segovia como ejemplo de envejecimiento poblacional dentro de un país de por sí envejecido, está en una posición privilegiada para orientar su economía hacia este segmento de ciudadanos. “Hoy por hoy, es difícil incluso imaginar cómo será ese futuro. Estamos hablando de extender al medio urbano los servicios que legalmente se prestan en el hogar, como la teleasistencia. Productos y servicios orientados a, por ejemplo, mayores de 65 años que legítimamente se jubilan y que en ocasiones no saben qué hacer con su tiempo; son consumidores en potencia. Esto va a generar tal cantidad de puestos de trabajo, de servicios y tecnología que es la clave por la que se ha decidido apostar por ello dentro del Plan de Innovación”, ha asegurado Lacort.