Algunos de los perros de más edad que viven en el Centro de Protección de Animales de Segovia. / Nerea Llorente
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El Ayuntamiento de Segovia ha renovado el convenio de colaboración con la Asociación para la Defensa de los Animales para el mantenimiento del Centro de Protección Animal, un acuerdo que incluye una aportación económica de 86.000 euros anuales.

La alcaldesa, Clara Luquero, y la presidenta de la Asociación para la Defensa de los Animales, Mª Jesús Serrano, acompañadas de la concejala de Servicios Sociales, Ana Peñalosa, han suscrito un convenio que las dos entidades mantienen desde 1994 para la prestación del servicio de recogida y residencia de los perros y gatos abandonados en el término municipal de Segovia.

La Asociación, como figura en el documento, se compromete a recoger y retirar de la vía pública y de dependencias de organismos o entidades públicas, a iniciativa propia o por indicación del propio Ayuntamiento, los perros y gatos vagabundos o abandonados.

Igualmente, debe mantener el albergue en el que viven los animales regidos. Allí permanecerán un mínimo de 20 días antes de poderles dar en adopción, en el caso de que ésta sea posible y no les hayan reclamado sus propietarios. Ningún animal será sacrificado por el mero paso del tiempo.

Por otra parte, esta entidad se compromete a desarrollar campañas de concienciación ciudadana, especialmente entre los escolares, para potenciar el amor y respeto hacia los animales, para erradicar los malos tratos y fomentar la tenencia responsable, el voluntariado en la protección y la defensa de los animales.

El Ayuntamiento, además de aportar a la Asociación 86.000 euros al año, se ha comprometido a que la Policía Local colabore y auxilie al colectivo siempre que sea necesario.

Otro aspecto que contempla el convenio, cuya vigencia es de un año, es la utilización por parte de la Asociación del actual Centro Refugio de Animales situado en el camino Carretera del Whisky (término municipal de Segovia).

Actividad

El refugio acoge en la actualidad a cerca de cuarenta perros y a una veintena de gatos.

Sus responsables han señalado que sigue siendo necesario recordar que los animales no son objetos que cuando dan problemas se les puede desechar, tienen sentimientos y sufren la separación de lo que ellos consideran su familia.

En este sentido, sostienen que se ha detectado un aumento en el número de personas que compran un cachorro y cuando llega a los 7-8 meses de edad llaman a la Protectora porque no se pueden ocupar de él. “Todo aquel que quiera tener un perro debe ser consciente de que los cachorros crecen, que de media pueden vivir 10 años, y que es importante educarles para lograr una convivencia plena y satisfactoria de todos. Nunca hay excusa para deshacerse de un animal”, indican.

Desbordados

Con respecto a los gatos, este año en especial, la protectora está desbordada. Mientras no se produzca alguna adopción, advierte, no hay espacio en las instalaciones para dar cobijo a más animales.

Los gatos callejeros viven en colonias, están alimentados por sus cuidadores y controlados mediante el sistema CES (Capturar, Esterilizar, Soltar) por voluntarios coordinados por la Concejalía de Servicios Sociales. “Cuando una cría de gato aparece en la calle, la mayoría de las veces no está sola ni está abandonada, su madre está cerca pero no se deja ver. Antes de recoger a un gatito de las calles hay que comprobar que efectivamente está solo”, explican en la asociación.