Rufo Sanz, presidente del Banco de Alimentos, con legumbres donadas por una empresa de Valseca. / E. A.
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El presidente del Banco de Alimentos de Segovia, Rufo Sanz, ha informado de que ya se está apreciando un incremento de la demanda de productos alimenticios no perecederos desde Cruz Roja, los Servicios Sociales de la Diputación –a través de los CEAS repartidos por la provincia– y Protección Civil.

De forma paralela empresas, tanto de la provincia como de otras zonas, han respondido ante la emergencia sanitaria donando parte de sus producciones al Banco de Alimentos; es el caso, por ejemplo, de un negocio de producción de legumbres de Valseca, a donde el viernes pasado se desplazo la furgoneta del Banco de Alimentos a recoger varios kilos de legumbres, o el de una fábrica de café de la provincia de Palencia, también la semana pasada.

Esta oenegé, aconfesional y apolítica, continúa con su trabajo a pesar del estado de alarma ante el reto de ayudar todos los días en la alimentación de los más necesitados, en este caso en la provincia de Segovia.

Sanz ha comentado que se ha notado que a través del teléfono multicanal de la Junta de Castilla, el 012, se están produciendo llamadas solicitando ayuda desde el día 19. El Gobierno autonómico instó entonces a los ciudadanos a contactar con el 012 en situaciones de especial vulnerabilidad y urgente necesidad, y la Consejería de Familia insistió en que su objetivo es “seguir garantizando la atención a las personas en estos días”.

Por otro lado, el responsable del Banco de Alimentos comenta que en este momento tienen reservas suficientes de prácticamente todos los productos pero empieza a escasear la leche, el aceite y las galletas.

Afortunadamente, explica Sanz, hace pocas semanas, en el mes de febrero, se ha producido el reparto de alimentos del FEGA (Fondo Especial de Garantía Agraria), 72.000 kilos de comida a cerca de 3.000 personas de toda la provincia. En el caso del Banco de Alimento, el reparto ha incluido a gran parte de los ayuntamientos, y todos ellos han retirado ya los lotes a excepción de dos.

Por otra parte, esta organización asistencial está trabajando bajo mínimos, con los responsables, ya que se ha decidido que los voluntarios no salgan de sus casas, ya que la mayoría se encuentran entre los grupos de riesgo en el caso de contagiarse del Covid-19.

El resto se están repartiendo por turnos las labores propias de la logística que requiere el acopio y reparto de alimentos. Sanz lo resume con una frase: “a la furgoneta es a la que estamos dando más tralla”.

Lo que sí quiere dejar claro es que nadie tenga reparo en pedir ayuda en un momento tan crítico como el que Segovia, como el resto de provincias, está viviendo, “porque todo apunta a que puede ir para largo y nuestra labor, como el de los organismos oficiales, es que nadie se quede sin comer”.

Hay que recordar que el Banco de Alimentos basa su actuación en valores como la gratuidad en la obtención y donación de alimentos, la neutralidad en su distribución, la profesionalidad en el tratamiento de los alimentos, la seguridad en un reparto justo y la transparencia de su gestión.

La Federación de Bancos de Alimentos de España, Fesbal, anima a donar para la compra de más alimentos a través de donaciones a una cuenta bancaria que puede consultarse en su página web: fesbal.org.