El arte, motor del resurgimiento

Las limitaciones que ha impuesto la pandemia no han logrado frenar la actividad de la Escuela Superior de Arte Dramático de Castilla y León

La directora adjunta de la Escuela Superior de Arte Dramático de Castilla y León, Elia Muñoz. / Elia Muñoz
La directora adjunta de la Escuela Superior de Arte Dramático de Castilla y León, Elia Muñoz. / Elia Muñoz

Va despertando poco a poco. Esto no es tarea fácil, si se tiene en cuenta que la pandemia no ha tenido piedad con el mundo del arte (ni con ninguno). La crisis sanitaria ha acabado con el que es el colofón de una escuela de teatro: el contacto con el público. El arte en general, y las artes escénicas en particular, siempre viven con la sombra de la precariedad. “Es muy triste tener que decirles a mis alumnos que están abocados a la precariedad si estudian esto”, asegura la directora adjunta de la Escuela Superior de Arte Dramático de Castilla y León desde 2018, Elia Muñoz (Segovia, 52 años). Ahora, coincidiendo con la primavera, el sector empieza a resurgir.

Se trata de participar, de hacer, de proponer y de desarrollar un nuevo camino para que los estudios de artes escénicas estén cada vez más presentes en la comunidad. Esta puede considerarse la función principal de la escuela castellano y leonesa.

Muchos teatros han bajado el telón y no volverán a subirlo más. La actual crisis sanitaria ha terminado por consumir el sector. Pero no ha sido capaz de cerrar las puertas de este emblemático centro, que el pasado mes de octubre retomó las clases presenciales. “Estamos con muchísimas limitaciones, pero aquí estamos”, afirma contundente Muñoz. En su habla se detecta cierto orgullo cuando hace referencia a la labor que desarrollan.

La nueva normalidad impide el contacto físico (entre otras muchas cosas). Esto ha hecho aún más notable que el teatro es contacto, es comunicación, es piel. “Además, te das cuenta de que la comunicación es más grande que la palabra”, mantiene la actriz. En el teatro, la palabra es la que lleva la acción, pero el confinamiento les obligó a reinventarse y a apoyarse en el audiovisual. La profesora de danza daba clases desde su jardín. Los alumnos bailaban en el espacio que tenían en casa. Se grababan, lo compartían y, por un momento, se olvidaban de los problemas del día a día.

Elia da clase de voz y de palabra. A sus alumnos intenta transmitirles unos valores que están estrechamente vinculados con la palabra. A pesar de la pandemia, han conseguido sacar adelante algunos proyectos. De hecho, el próximo 22 de abril harán su primera obra desde el confinamiento; una lectura escénica de textos de Antonio Machado en la Casa Museo del poeta en Segovia. En este acto darán relevancia a la tradición de la palabra con versos interpretados por alumnos de la escuela y por la propia segoviana.

“Estos dos años están siendo muy duros para los jóvenes”, sostiene. A la incertidumbre, se unió después el miedo ante lo que estaba ocurriendo. Los profesores de la escuela no solo tuvieron que adaptarse al formato de clases online, sino que también fueron madres, padres, amigos e incluso terapeutas de los alumnos. “Hemos hecho una labor de acompañamiento importantísima, porque la gente joven encerrada es una energía comprimida”, dice Muñoz.

Desde la escuela les animan a potenciar su pasión por el teatro, porque “lo demás va de la mano”, explican. En la actualidad, el actor debe ser también director, dramaturgo, creador y generador de sus propios espectáculos. Esto lo tienen muy claro en el centro. Elia declara que les dan todas las herramientas necesarias para que al finalizar los estudios “puedan ser los que generen cultura”.

El leonés Javier Bermejo y la vallisoletana Sheyla Niño son algunos de los actores que han salido de la Escuela Superior de Arte Dramático de Castilla y León y que en estos momentos triunfan en el panorama nacional. “Dejaré pasar este curso, pero volveré a subirme a las tablas”, garantiza su directora adjunta. Quizá las nuevas generaciones no lo tengan todo perdido y quienes hoy son sus alumnos, se conviertan mañana en sus compañeros de cartel.