Una explotación agrícola de Chañe durante la campaña de la fresa. / KAMARERO
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Segovia rompe la tendencia nacional en la caída de la afiliación de trabajadores extranjeros. La provincia registró 9.691 en el mes de setiembre, una cifra del Ministerio de Migraciones que consolida el aumento de los últimos dos años y supone un incremento respecto al mes pasado. Todo un hito en tiempos de pandemia. Lo explica el mayor peso del sector agrario respecto a otras provincias de Castilla y León y un perfil más estable gracias a zonas como la comarca de El Carracillo.

El hecho de que la agricultura y la ganadería no pararan durante el confinamiento explica parcialmente esa tendencia, subraya Isabel Caballero, asesora de migrantes de Comisiones Obreras en Segovia. La provincia registró 548 afiliados más que en septiembre de 2019, una variación anual del 6%, y 462 más que en agosto, un crecimiento mensual del 5%. La campaña de la fresa, en marcha durante los meses de octubre y noviembre, invita a datos más altos en los próximos meses porque emplea a más de un millar de personas en diversas explotaciones de la provincia.

El peso del trabajador extranjero agrícola es mayor en Segovia (un 28,2% del total de afiliaciones) que en el total de Castilla y León (un 18,7%). “Es por la zona de El Carracillo, concentra la mayor parte de empelados extranjeros en agricultura. Las explotaciones agrícolas han ido aumentando en tamaño a lo largo de los últimos años y eso ha creado un efecto llamada de mano de obra extranjera”. Y añade otro elemento: las explotaciones ganaderas. ”Sobre todo el porcino, pero también el ovino y, en menor medida, el vacuno”. El principal origen de migrantes afiliados en la región es Marruecos, seguido de Bulgaria, Rumanía y Portugal.

Con la excepcionalidad de 2020, que la evolución anual sea positiva indica un arraigo importante de estos trabajadores. “Es que el 80% de extranjeros de Castilla y León son residentes de larga duración. Es población estable, tiene voluntad de quedarse aquí”. Incide en el retraso de las nacionalizaciones. “Hay un número muy importante de solicitudes, pero el procedimiento es tan lento que se van concediendo, pero generan un atasco de años”.

Más empleo en la provincia

El leve repunte de la población extranjera responde a las perspectivas de empleo. “La agricultura va incrementando su superficie de producción de año en año y eso genera demanda de mano de obra. Lo mismo ocurre con la industria alimentaria alrededor de El Carracillo, como las envasadoras de productos agrícolas en Cuéllar o Sanchonuño. La población extranjera se asienta donde hay trabajo”. La prueba es que dos tercios de la población extranjera de Segovia no vive en la capital. “Hay más oportunidades de empleo en la provincia porque la ciudad ofrece sobre todo empleo doméstico y hostelería”.

Caballero trabaja en el Centro de Información de Trabajadores Extranjeros, un servicio gratuito subvencionado por la Junta. Alerta sobre una tendencia: la tasa de paro de la población extranjera duplica la de la población autóctona. “En esta coyuntura, la hostelería es la más castigada y son empleos que un importante porcentaje ocupa la población extranjera. Camareros, limpiadores, camareras de piso…”. Teme que una lectura más en profundidad del empleo en los próximos meses –piensa en la Encuesta de Población Activa de enero– ilustre una herida mayor en el empleo extranjero. “Ahí vamos a ver la incidencia de esta segunda ola”.