De Vicente recibe el archivo sonoro de manos del presidente de la Fundación Menéndez Pidal. / EL ADELANTADO
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El Teatro Juan Bravo de la Diputación ha acogido una jornada en conmemoración del Bienio Pidalino, organizada por la Fundación Ramón Menéndez Pidal en colaboración con la institución provincial, y que quedaba inaugurada a primera hora con las palabras del presidente de la Diputación, Miguel Ángel de Vicente, y las de su homólogo en la Fundación, Jesús Antonio Cid, quienes acto seguido han protagonizado el momento más importante de la jornada: la entrega, por parte de la Fundación Ramón Menéndez Pidal a la Diputación, de los fondos segovianos del archivo sonoro del Romancero.

“Tengo la sensación de estar a punto de recibir, para orgullo de toda la provincia, el mapa de los sonidos de Segovia”, manifestaba Miguel Ángel de Vicente, en alusión al título de la película ‘Mapa de los sonidos de Tokio’ de Isabel Coixet.

El presidente de la Diputación, para quien estos sonidos “en ocasiones parecen perdidos, pero siempre encuentran a quien silbar entre las raíces”, destacaba la labor no sólo de Ramón Menéndez Pidal y de su nieto, Diego Catalán, sino también de la investigadora segoviana Raquel Calvo, quien ha llevado a cabo una labor fundamental a la hora de recopilar estos romances y cuyo trabajo, tal y como recordaba De Vicente, fue publicado gracias a la Diputación en 1993 y reeditado hace tres años, permitiendo “tener un documento imprescindible para seguir conociendo la tradición de oído”.

En su recibimiento a los asistentes que han acudido a escuchar las ponencias que componen esta jornada en memoria del filólogo −entre ellos más de dos centenares de alumnos de centros educativos segovianos−, el presidente de la Diputación hablaba del enamoramiento surgido entre Menéndez Pidal y la provincia; un enamoramiento al que también hacía referencia Jesús Antonio Cid, quien ha explicado los pasos dados hasta el día de hoy, primero por Menéndez Pidal y, después, por su Fundación, para la creación del Romancero y los motivos que han llevado a ésta a hacer entrega de los fondos sonoros a la Diputación.

Según Cid, las peticiones para obtener una copia recibidas en la Fundación por parte de parientes de personas que contribuyeron a formar ese ‘mapa de los sonidos’ con sus voces, han llevado a la Fundación a reflexionar sobre quién es el dueño de esos registros sonoros y a quién pertenece el Romancero. “El Romancero pertenece a sus depositarios y, por lo tanto, los archivos que lo conservan deberían ser de titularidad pública”, ha señalado el presidente de la Fundación Ramón Menéndez Pidal, cuestionando, al mismo tiempo, que en España no exista un archivo estatal de la tradición popular y la poesía oral del Romancero.
Esta jornada celebrada a lo largo de la mañana ha servido, al mismo tiempo, como

clausura de la exposición ‘Ramón Menéndez Pidal: paisaje de una vida’, que lleva acogiendo el Teatro Juan Bravo desde el 19 de septiembre, y como preludio al concierto que Amancio Prada ofreció ayer tarde en el mismo teatro y que servirá para escuchar, en voz del cantautor leonés, algunos de esos versos que componen el documento sonoro que, desde hoy, atesora la Diputación de Segovia.