El alma humana en el objetivo

El Centro Corpus acoge desde hoy, y hasta el próximo 14 de octubre, la exposición ‘Etiopía. Signos de identidad’, con la que Ángel Gracia mostrará la diversidad cultural del sureste del país. Abogado de profesión, la fotografía siempre ha sido su compañera de viaje

Durante su viaje a Etiopía, Ángel Gracia logró adentrarse en la vida de su población. / Á. GRACIA
Durante su viaje a Etiopía, Ángel Gracia logró adentrarse en la vida de su población. / Á. GRACIA

No es fotógrafo, es viajero. Ni siquiera tiene una cámara profesional. De hecho, pasa su vida laboral en un bufete de abogados. El segoviano Ángel Gracia había preparado con mucha antelación su viaje a Etiopía. Tenía claro que, entre todos los países, debía escoger este: allí se encuentra el origen del ser humano. En este lugar comprobó que en la zona del suroeste está una de las regiones “más inhóspitas del planeta”: es ahí donde está “la mayor diversidad étnico y lingüística”, asegura. Pero no había ido a este país africano para hacer un trabajo fotográfico; fue a descubrir el alma de quienes lo habitan. Y lo logró.

Su objetivo con la fotografía es, precisamente, “no tener objetivo”. Su único propósito es “captar el alma de las personas”. Para eso considera que es necesario tener “una relación íntima con ellas”. La única manera de captar sus miradas es a través de la convivencia. Visitó unos pueblos con una cultura “muy retraída”. Incluso, relata que “cuando les haces las fotografías piensan que les estás robando el alma”.

Cuando regresó del viaje tenía cerca de 4.000 fotografías. Entonces dio comienzo a un trabajo de campo. No sabía qué hacer con este material. Lo presentó al Museo Nacional de Antropología. “Esto lo hice a pesar de que no soy fotógrafo, ni antropólogo”, remarca. Su trabajo les gustó y el museo dio cobijo a su exposición ‘Etiopía. Signos de identidad’ durante siete meses. Tuvo más de 100.000 visitas y “mucho éxito a todos los niveles”, afirma con orgullo.

Para Gracia, la máxima de la fotografía no solo es captar, por medio del objetivo, algo bello, sino algo que le “impresione”. Y esto lo refleja es su exposición, que a partir de hoy, y hasta el próximo 14 de octubre, acoge el Centro Corpus. Con ella mostrará la diversidad cultural del sudeste de Etiopía.

El segoviano ha recorrido buena parte del mundo; China, Brasil, Perú e India, donde ha ido en varias ocasiones (también es profesor de yoga y meditación y allí busca el origen de esta práctica). Siempre tiene un motivo cuando viaja. Cada una de sus imágenes esconde una historia. El viaje a Etiopía le marcó. Tuvo una convivencia “muy íntima” con buena parte de las tribus. Hizo grandes amigos. Aunque su camino profesional es bien diferente, la fotografía siempre ha estado ligada a su vida. Gracia ha viajado “mucho”. Y lo hace en compañía de su cámara. Con ella logra descubrir una realidad distinta a la suya. Esto, precisamente, lo mantiene anclado a la vida real.