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Desde el pasado 13 de marzo, las puertas del Alcázar de Segovia permanecen cerradas al público, en respuesta a la crisis sanitaria del covid-19 que ha golpeado de forma indiscriminada a todos los sectores, obligando a adoptar medidas de prevención para evitar la expansión del contagio del virus. Tras un 2019 histórico en la historia de la fortaleza, que superó su récord histórico de visitantes con casi 755.000 personas,  los casi tres meses de cierre supondrán un duro varapalo en los ingresos que gestiona el patronato rector de la fortaleza , de los que se nutre no sólo para el mantenimiento y conservación del histórico inmueble, sino para los gastos de personal que cuida, muestra y protege su valioso patrimonio histórico.

Los avances en el proceso de desescalada hasta la situación de ‘nueva normalidad’ acercan cada vez más la fecha de reapertura al público del Alcázar; y de hecho la fase 2 en la que Segovia entra mañana permite ya la apertura  de monumentos y  equipamientos culturales, siempre que las visitas no superen un tercio del aforo.

Pero el patronato rector ha optado por la prudencia y aún no ha determinado cuándo volverá a abrir sus instalaciones para las visitas; pero si tiene preparado un plan de contingencia en el que prevé la aplicación de las medidas sanitarias y de distanciamiento social que marcan las autoridades sanitarias.

El alcaide del Alcázar y director de la Academia de Artillería coronel Alejandro Serrano, aseguró que el patronato “está en contacto ya con los responsables turísticos regionales y municipales para  hablar de estrategias comunes de relanzamiento del turismo en la provincia”, entre las que se enmarcará la apertura a las visitas del monumento.

Para ello, se ha dispuesto en el plan de contingencia la adaptación de las instalaciones conforme a las exigencias de las autoridades, en cuanto a limitación del aforo, la instalación de barreras físicas de protección en los accesos y lugares de control para la protección del personal o la obligatoriedad del uso de mascarilla y la acotación de los puntos de distancia interpersonal.

El coronel Serrano señaló que durante este tiempo el refuerzo de limpieza será “fundamental” en las zonas más comunes del monumento, y se dispondrá de dispensadores de gel, y no estará disponible el servicio de audioguía para evitar contagios.

En las zonas de mayor dificultad como puede ser la visita a la torre –una de las más demandadas por los visitantes-, el coronel Serrano explicó que el acceso se hará en grupos reducidos de no más de 20 personas y se establecerá un itinerario de entrada y salida que evitará que los turistas puedan cruzarse en el exiguo espacio de las escaleras de acceso, así como se limitará el tiempo de estancia en la parte alta para agilizar la presencia de los visitantes.

Además de estas medidas, el Patronato prevé abrir con una rebaja en el precio de la entrada para estimular la llegada de los nuevos visitantes, ya que, “aunque creemos que el precio actual no es excesivo  -5,50 euros entrada general y 3.50 euros para estudiantes, mayores de 65 años y niños de 5 a 16 años- , creemos que ahora nos puede ayudar hacer un esfuerzo para hacer más atractiva si cabe la visita”.

Las obras de remodelación avanzan a un ritmo “razonablemente normal”

Las obras de remodelación de la plaza de la Reina Victoria Eugenia –uno de los proyectos más ambiciosos emprendidos por el Patronato en los últimos años y que cambiará diametralmente el aspecto del entorno que precede a la entrada del monumento- también se han visto afectadas por la pandemia, ya que los trabajos debieron de ser suspendidos durante 10 días debido al decreto de estado de alarma que suspendió en sus primeras semanas el trabajo en los servicios no esenciales. Pese a ello, el coronel Alejandro Serrano aseguró que el parón no ha restado eficiencia en el trabajo y las obras están desarrollándose a un ritmo “razonablemente normal”, dadas las circunstancias. Así, indicó que la zona próxima al adarve sur de la muralla está “prácticamente terminada”, y quedará abierta al público para el verano, ya que en ella se incluye el acceso al monumento y los servicios de restauración.
En cuanto a la zona norte, los trabajos siguen avanzando con la realización de las catas arqueológicas y la instalación de tuberías y cableado de los distintos servicios de abastecimiento, por lo que el coronel Serrano se mostró “razonablemente satisfecho” con el estado actual de ejecución del proyecto.
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