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El transporte compartido en coche particular o ‘carshering’ sigue ganando adeptos entre la población. / NEREA LLORENTE

Siete de cada diez localidades de la provincia tuvieron el año pasado transporte a través de vehículo compartido a través de la plataforma BlaBlaCar. En algún momento se conectaron con este nuevo sistema de transporte, conocido como ‘carshering’ o coche compartido, 146 municipios de los 209 que integran la provincia. A través de esta plataforma informática se pone de acuerdo al conductor particular de un turismo, con otros viajeros que necesitan desplazarse, y que realizan el mismo trayecto o parte de él.

A lo largo del año 2020 lo emplearon 14.385 usuarios, muchos lo usaron varias veces. Los trayectos más frecuentados fueron los que enlazan Segovia capital con Valladolid, Madrid, Salamanca y Ávila.

Pero también este sistema permitió conectar con pueblos pequeños a los que no llega otro transporte público. Entre estos últimos se encuentra por ejemplo Pajarejos, al que por primera vez llegó BlaBlaCar el año pasado.

El hecho de que este modo de transporte de coche compartido se utilice entre Segovia y Valladolid, más que con Madrid, obedece a que los medios de transporte colectivo convencional (tren o autobús) ofrecen menos frecuencias, y también resulta más barato. Muchos de los viajes realizados este año pasado han superado los 300 kilómetros de distancia entre origen y destino. Se han compartido viajes entre Segovia y Valencia por ejemplo, o entre Segovia y Navarra. La media de la distancia recorrida ha sido de 219 kilómetros, y el precio medio del viaje, de 12,2 euros.

La evolución de este tipo de transporte compartido creció un 14,06 por ciento en los dos últimos años, entre 2018 y 2020. Hay que tener en cuenta que la pandemia ha restado la posibilidad de utilizar este sistema durante parte del estado de alarma. En todo caso, desde la plataforma del ‘carshering’ por excelencia apuntan que ya se ha recuperado el nivel de actividad que había antes del comienzo de las restricciones de movilidad.

BlaBlaCar utiliza desde 2018 un algoritmo de ‘paradas inteligentes’ o ‘smart stopver’ que conecta mejor a las pequeñas poblaciones. Este algoritmo de inteligencia artificial facilita la conexión directa y automática entre los usuarios, independientemente de que realicen trayectos desde grandes centros urbanos o pequeñas poblaciones. Por tanto, permite que los núcleos que antes no tenían conexión directa, ahora la tengan, multiplicando las posibilidades de movilidad puerta a puerta en larga distancia. Este sistema funciona poniendo en común a los pasajeros que solicitan que se les recoja en puntos por los que pasa un conductor que ofrece su viaje y marca un precio. Este algoritmo permite elegir la opción de viaje más cercana y se reduce la distancia media de recogida de pasajeros que se suman a las rutas y, a la vez, se incrementa la ocupación media de los vehículos. Según el estudio ‘Sin asientos vacíos’ publicado por BlaBlaCar, la utilización de la red social supuso un ahorro de 1,6 millones de toneladas de emisiones de CO2 (139.000 Tm. en España).