20180314_Ortigosa-Fabrica-Bezoya-Visita-Juan-Vicente-Herrera_KAM5339
Planta de Bezoya en Ortiggosa del Monte. / KAMARERO

Bezoya es un agua de mineralización muy débil, con un residuo seco muy bajo (27 mg/l) que la hace diferente de la gran mayoría de aguas. Proviene de la lluvia y la nieve que se filtran entre las rocas de las montañas de la Sierra de Guadarrama. En este recorrido adquiere las propiedades que la identifican. Su posicionamiento en el mercado se centra en ofrecer una hidratación saludable centrada en la mineralización muy débil. “De esta forma, promovemos hábitos de vida saludables”, subraya la empresa.

Su planta de envasado emplea energía de fuentes renovables y usa, desde este año, plástico reciclado en todas su botellas. La innovación hacia envases cada vez más sostenibles, el uso de vehículos con cero emisiones en su flota comercial o la colaboración con Ecoembes para la recogida separada de residuos son algunas de sus líneas de trabajo.

La empresa subraya que sus fábricas están situadas en municipios de menos de 1.500 habitantes (Ortigosa del Monte y Trescasas), “por lo que ayudamos a fijar población, promover el empleo y la actividad económica”. “En Bezoya generamos empleo de calidad para 150 empleados de la provincia de Segovia, a lo que se añaden 500 empleos indirectos (almacenaje y transporte) inducidos”.

El consumo de agua mineral natural es frecuente, ya que el 57% de los consumidores beben agua mineral natural todos los días, según datos de Bezoya. El consumo es similar tanto en hombres (47% de los consumidores) como mujeres (53% de los consumidores).

Los principales momentos de consumo son el almuerzo y la cena, y se realiza tanto dentro del hogar (47%) como fuera de él (53%). Las principales motivaciones son calmar la sed, la hidratación y el consumo ligado a la salud. Además, la empresa destaca que la mineralización, y en concreto la mineralización muy débil, es una de las principales razones por las que los consumidores eligen una marca con respecto a otra. Bezoya es un agua de mineralización muy débil, con un residuo seco muy bajo (27 mg/l) que la hace diferente de la gran mayoría de aguas. Proviene de la lluvia y la nieve que se filtran entre las rocas de las montañas de la Sierra de Guadarrama. En este recorrido adquiere las propiedades que la identifican. Su posicionamiento en el mercado se centra en ofrecer una hidratación saludable centrada en la mineralización muy débil. “De esta forma, promovemos hábitos de vida saludables”, subraya la empresa.

Su planta de envasado emplea energía de fuentes renovables y usa, desde este año, plástico reciclado en todas su botellas. La innovación hacia envases cada vez más sostenibles, el uso de vehículos con cero emisiones en su flota comercial o la colaboración con Ecoembes para la recogida separada de residuos son algunas de sus líneas de trabajo.

La empresa subraya que sus fábricas están situadas en municipios de menos de 1.500 habitantes (Ortigosa del Monte y Trescasas), “por lo que ayudamos a fijar población, promover el empleo y la actividad económica”. “En Bezoya generamos empleo de calidad para 150 empleados de la provincia de Segovia, a lo que se añaden 500 empleos indirectos (almacenaje y transporte) inducidos”.

El consumo de agua mineral natural es frecuente, ya que el 57% de los consumidores beben agua mineral natural todos los días, según datos de Bezoya. El consumo es similar tanto en hombres (47% de los consumidores) como mujeres (53% de los consumidores).

Los principales momentos de consumo son el almuerzo y la cena, y se realiza tanto dentro del hogar (47%) como fuera de él (53%). Las principales motivaciones son calmar la sed, la hidratación y el consumo ligado a la salud. Además, la empresa destaca que la mineralización, y en concreto la mineralización muy débil, es una de las principales razones por las que los consumidores eligen una marca con respecto a otra.