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Un comercio del sector textil durante el 'Black Friday'. / KAMARERO

De la misma manera que la celebración de Halloween se ha incorporado a la sociedad española con mayor o menor fortuna, la del ‘Black Friday’ – de nombre difícilmente pronunciable- también parece haber llegado para quedarse. La iniciativa comercial que desde mediados de los años 50 del siglo pasado lleva a los norteamericanos el viernes después del día de Acción de Gracias a llenar los comercios para adelantar sus compras navideñas a mejor precio, se ha instalado también en España, donde desde las grandes superficies y cadenas hasta el pequeño comercio llenan sus escaparates de ofertas en esta época.

Resulta obvio que el potencial económico y de marketing de las cadenas comerciales punteras aprovecha su posición de privilegio para llevarse la parte más mollar del pastel en esta campaña comercial, lo que obliga a los pequeños comercios a aguzar el ingenio para atraer la clientela e intentar hacer rentable esta iniciativa.

Roberto Manso, presidente de la agrupación Fomento de Empresas de Comercio de Segovia (FECOSE) recoge el sentir de los empresarios del sector en la provincia, que consideran que el ‘Black Friday’ contribuye a animar las ventas prenavideñas, pero tiene un efecto de ‘suma cero’ en un posible crecimiento. Así, considera que al final “no se va a vender más, ya que lo que se venda de más ahora no se venderá mas tarde” en otras campañas como la de Navidad o las rebajas de enero, y señala que “nos viene bien para ajustar el stock, pero después las rebajas no van a ser tan intensas”.

Manso valoró la respuesta positiva del público a esta iniciativa, que aunque se circunscribe en el tiempo a este fin de semana, se extiende semanas antes y después, lo que hace que “estemos viviendo un ‘black november’, porque casi se prolonga durante todo el mes”.

Los productos más demandados vuelven a ser, como en años anteriores, el textil, el calzado y sobre todo la electrónica, donde la amenaza ya real de la escasez de suministros está siendo decisiva para que los segovianos comiencen a solicitar productos como consolas de videojuegos o teléfonos móviles que ya escasean en el mercado. En este sentido, Manso señaló que la escasez se hará más patente después de las fiestas navideñas, donde “será difícil que podamos reponer muchos de ellos”.

En cuanto a los descuentos para atraer al público, los porcentajes oscilan entre el 20 y el 25 por ciento del precio inicial, aunque el presidente de FECOSE precisó que depende de los sectores y de los márgenes comerciales. De este modo, indicó que para el comercio minorista la aplicación de estas rebajas supone una merma en sus ingresos, y pide al consumidor que se fije en el precio final y no en el descuento para poder evaluar las ventajas. “Hay ofertas de un 70 por ciento que pueden resultar más caras que las que tienen un 20 por ciento”, explica Manso.

En todo caso, las grandes superficies son quienes se benefician más directamente de este tipo de promociones, al disponer de una infraestructura comercial y de marketing capaz de atraer mayoritariamente al público, por lo que el pequeño comercio tiene que ir a rebufo y aprovechar el efecto arrastre para llevar a cabo sus ofertas.

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El pequeño comercio adapta sus estructuras para adecuar su oferta al ‘Black Friday’. / KAMARERO

Precaución

Asociaciones de consumidores como Adicae han advertido de que todas estas ofertas pueden convertirse en un problema para los consumidores menos informados “en un contexto de incremento de precios, presupuestos familiares al límite por la subida de la luz y los carburantes”, y productos “poco transparentes” en sectores como la banca como las tarjetas “revolving” o los créditos rápidos.

Adicae asegura que estas “agresivas” campañas de las entidades y, en general, del comercio, incitan a un consumismo “peligroso que lleva a adquirir productos no necesarios, de forma impulsiva y sin reflexión previa”, recurriendo en ocasiones a la financiación.

El saldo del crédito destinado al consumo en España “está ya por encima de los 93.000 millones de euros, 6.000 más que a cierre de 2018, según datos del Banco de España”, dice Adicae, que recuerda que 2.000 de ellos coincidieron con el ‘Black Friday‘ de 2020.

Consejos para una compra responsable

  • No a las compras compulsivas. Haga una lista con los productos que de verdad necesita, evite las compras compulsivas: no son buenas para su bolsillo ni para el medio ambiente
  • Precios de promoción. Si realmente se trata de una promoción, debe indicarse el precio original junto al precio en oferta.
  • Calidad sin taras. La calidad del producto no puede ser inferior a la habitual. Si tiene alguna tara, el comercio deberá advertirlo expresamente.
  • Tarjeta prepago. En las compras por Internet el medio de pago más seguro es una tarjeta prepago (que se recarga antes de cada compra) y, en su defecto, la tarjeta de crédito o pay pal; el menos aconsejable, una transferencia.
  • Garantía. Conserve el tique o la factura simplificada, son imprescindibles de cara a una posible reclamación. La garantía legal se mantiene durante dos años para productos nuevos.
  • Sostenibilidad. Antes de comprar, el consumidor debe valorar si no puede darle una segunda vida al producto que pretende sustituir; o al menos donarlo si aún funciona
  • Irregularidades. OCU anima a los consumidores denunciar cualquier irregularidad que detecten en los precios con el hashtag #timofertasBF a través de las redes sociales de la organización. OCU revisará si la práctica es ilegal para proceder a su denuncia ante las autoridades de consumo.
  • Producto local. Siempre es aconsejable priorizar los productos locales y de aquellos comercios que garanticen una cierta sostenibilidad.