Tres excursionistas en la zona de Matabueyes antes de la declaración del estado de alarma. / Kamarero
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Ecologistas en Acción de Segovia considera “un disparate” las declaraciones de la alcaldesa de Segovia, Clara Luquero, poco antes de la instauración del estado de alarma, en las que afirmaba que el terreno propiedad de la Administración General del Estado situado “a los pies del cerro Matabueyes” es “la mejor opción” que tiene Segovia para la instalación de un Centro Logístico del Ejército de Tierra en el municipio.

Luquero admite que se trata de un terreno situado en el margen del Parque Natural de la Sierra de Guadarrama pero en marzo señalaba que no sería impedimento “porque Defensa ya tiene estructuras similares en terrenos de características parecidas”.

Sin embargo, para la organización ecologista son “totalmente inadecuados” y, aunque afirma que la permanencia de la Base Mixta en Segovia es positiva, destaca que la elección del emplazamiento adecuado “es esencial para que la propuesta sea viable y deseable”.

Si Segovia ya tenía difícil la sede del centro logístico del Ejército, ya que un documento del Ministerio de Defensa indica el campo de Los Alijares, en las inmediaciones de la capital toledana, como preferente para la instalación de esta infraestructura logística, Ecologistas apunta que el área periférica de Matabueyes forma parte de la red europea Natura 2000, al estar integrada en una Zona de Especial Protección de Aves y en una Zona Especial de Conservación, y recuerda que la legislación europea protege estas zonas e impide su alteración.

Apunta también que está incluido en el Área Crítica dentro del Plan de Protección del Águila Imperial Ibérica, especie en extinción y, por ese motivo, está dentro de un Área de Singular Valor Ecológico por las DOTSE de Segovia. Por si fuera poco, el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) avala esta protección al categorizarlo como Suelo Rústico con Protección Natural de Ecosistemas Climáticos, por sus valores naturales y paisajísticos.

Aclara esta organización que aunque el PGOU incluye el citado terreno como “sistema general afectado a la defensa nacional”, con la calificación de zona de uso militar como Campo de Tiro y Maniobras, eso “no permite su transformación urbanística en un complejo de edificaciones, instalaciones, infraestructuras y viviendas, pues destruiría los valores naturales de la propia finca y de un amplísimo entorno”.

Además, cita una reciente sentencia del Constitucional sobre una finca de Cáceres donde se recoge la prohibición de urbanizar en zonas integradas en la Red Natura 2000.