Dibujos

JOAQUÍN BARRIGA LORENTE: "Barlo"

En el esfuerzo continuado de organizar exposiciones de pintura la Galería de Arte Zaca nos invita a ver la exposición de Barlo en La Granja de San Ildefonso (Segovia), donde se pueden contemplar 58 obras de diferentes técnicas: acuarelas, acrílicos, óleos y dibujos de grafito y color.

La exposición es una muestra extensa de la obra del artista en sus diferentes pretensiones creativas, una síntesis de sus proyectos y actividades y muestrario de las técnicas utilizadas en sus diferentes modos de expresión que han ido marcando etapas de su biografía creativa. Evidencia ser la exposición primera de quien sin cortapisas desea presentar piezas de toda su obra realizada, resulta así una exposición más ambiciosa que selectiva, más generosa que crítica. Y así podemos ver apuntes y dibujos, ilustraciones y flamas y carteles en lona de campañas sociales e institucionales, paisajes en acrílico y acuarelas, retratos y comics al estilo de Hergé (“El Cetro de Otovall”, 1995), con una variedad de tamaños y formatos que exigen un ojo entrenado del espectador de se acerque a la exposición.

La exposición se recorre siguiendo las muestras de diferentes temáticas y direcciones creativas aleatoriamente organizadas. Sin duda sobresale el trabajo de diálogo con grandes maestros, con muy desigual resultado. Especial calidad tiene el bodegón “Cesto de frutas” (2006), con Caravaggio como referencia, también las pinturas en diálogo con Corot, Pisarro, Sisley, Haes…como ejercicios académicos de composición y de habilidad de la mano. Pero la objetividad del “dato óptico” de Corot y la sensualidad y agilidad cromática del paisaje sugerido de Sisley aún quedan lejos.

Algunos pequeños paisajes de Jaraba y Alquezar, de Serón y de Ibdes, tienen su gracia y soltura, representando una memoria rural y gráfica acorde en pajares y parideras, en adobes rojos y construcciones abandonadas, con un ligero tono de denuncia en el grafiti contra el “fracking”.

Los acrílicos sobre cartón o lienzo con Venecia en el recuerdo, “Fundamenta Venecia” (1990), autorretrato titulado “Rialto, contrapunto a 2013” (2014), ejemplifican las claves de la obra de Barlo, un dibujo formal y consistente y un color ilustrativo y emotivo.

Cierta desazón, sin embargo, produce la supuesta serie de desnudos femeninos y ajedrez.

Mejor gracia y crédito alcanzan los retratos al grafito hasta el logrado y emblemático recuerdo del abuelo (“El abuelo Joaquín”, 2004), donde el sobredibujo resalta la memoria y enfatiza el gesto con la gráfica. Tal vez la gráfica de Barlo encontrara mejores resultados superando el pretendido realismo y desvelando el gesto, la expresión y la intensidad tanto del paisaje como de los personajes.

En los últimos años Barlo ha vuelto a dar protagonismo a la acuarela. Por medio de ella, ha unido los dos ámbitos que han estado presentes a lo largo de toda su vida: la pintura y la educación. Utilizando la acuarela como medio de expresión, ha conseguido hacer llegar los secretos de su técnica a un amplio público a través de la didáctica en internet y con amplia difusión en las redes sociales, mediante cursos online cuyo objetivo es contribuir al disfrute de la acuarela. “De esta forma, el artista no sólo nos permite disfrutar de su obra, sino que es un sujeto activo en la expansión del amor por el arte y el desarrollo de la cultura a través de la educación”, justifica así su actividad más reciente, como el reciente taller que realizó en la Galería Zaca.

Siguiendo estas recomendaciones merece la pena consultar las siguientes webs del artista: http://www.acuarelasbarlo.com/ y http://acuarelasbarlo.blogspot.com.es. “Mi objetivo – dice Barlo – al crear este espacio web es facilitar un toque de color como contraposición a este mundo global tan interesado en, a través de “sus crisis”, colocarnos demasiados tonos “grises” en nuestra sociedad”.

“Momentos de relax visual”, “espacio de participación” y “acceso a una formación gratuita”, serían sin duda los loables objetivos que Joaquín Barriga Lorente, “Barlo”, quiere compartir con nosotros y nosotras, al margen de toda edad, en la pretensión de democratizar realmente la experiencia artística más allá de resultados, defendiendo el proceso creativo y formativo como libertad y dignidad de las personas, tomando ahora la pedagogía de la liberación de Paulo Freire como ideario creador.