Momento en el que se procedió a tirar la portada románica de la fachada derribada ayer. / Kamarero

La fachada del edificio en ruina del número 3 de la plaza del Doctor Laguna, en el recinto amurallado de Segovia, fue derribado ayer por una excavadora, conforme al proyecto de ejecución presentado para la obtención de la licencia de obras de construcción de ocho viviendas, garajes y trasteros en este céntrico solar, concedida por el Ayuntamiento el pasado 10 de diciembre.

Desde el punto de vista del planeamiento urbanístico esta parcela forma parte de las denominadas áreas de ordenación específica del Plan Especial de Áreas Históricas de Segovia (PEAHIS), en virtud de un convenio y una adenda posterior firmadas entre el gobierno municipal y la propiedad.

En este sentido, el citado convenio tiene por finalidad la ordenación detallada de esta parcela de 493,85 metros cuadrados, estableciendo las condiciones de intervención. Destaca la autorización de la construcción de un nuevo edificio con edificabilidad igual a la preexistente, ya desaparecida, porque únicamente se conservaba, hasta ayer mismo, la fachada principal, con una portada románica que debe recuperarse en el edificio que se construya.

En cuanto a las características del nuevo edificio de viviendas, el convenio establece que puede tener hasta tres plantas (planta baja más otra y con aprovechamiento bajo cubierta) y 12 metros de fondo máximo. La ocupación máxima de la parcela se establece en 273 metros cuadrados y la edificabilidad máxima es de 879,58 metros cuadrados.

El convenio permite un máximo de 10 viviendas pero la licencia de la promotora es para 8, más garajes y trasteros. El presupuesto de ejecución material asciende a 708.000 euros, incluyendo el capítulo de Seguridad y Salud, de 14.100 euros y el soterramiento del cableado de la fachada, con un coste de 1.836 euros.

Además del ICIO (impuesto de construcciones, instalaciones y obras) el Ayuntamiento recibirá 12.092,32 euros (IVA no incluido), en concepto de cesión del 10 % del incremento del aprovechamiento recogido en el convenio urbanístico.

Este último, incorporado al PEAHIS, ha permitido la supresión de la protección de la fachada que establecía el documento del plan especial aprobado inicialmente en 2015, aunque la portada románica sí debe restablecerse en el nuevo edificio. Fuentes municipales indicaron en su momento que este elemento protegido ni siquiera pertenecía al inmueble original, que a lo largo del tiempo ha sufrido muchas transformaciones y fue cuartel de la Guardia Civil en los años 50 del siglo XX.