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La tensión y el ‘efecto contagio’ vuelven a situar al Centro Penitenciario de Perogordo en el centro de la actualidad, donde esta semana se han vuelto a registrar hasta tres intentos de suicidio finalmente impedidos por los funcionarios, dos de ellos protagonizados por una misma persona que intentó hasta en dos ocasiones el mismo día acabar con su vida.

La voz de alarma sobre estos tres nuevos casos la dio la Asociación de Trabajadores Penitenciarios ‘Tu Abandono me Puede Matar’, que en una nota de prensa daba a conocer los tres casos, ocurridos entre los días 11 y 12 de febrero en el módulo 1 de la cárcel, donde sin desvelar más datos, señalan que los funcionarios de servicio fueron quienes evitaron el fatal desenlace de los internos que intentaron acabar con su vida “descolgándoles en el último momento”.

La asociación insiste en vincular estos sucesos con la carencia de personal en todas las áreas que padece la cárcel de Segovia, que incide en la falta de atención psiquiátrica y psicológica tanto de los reclusos como para los trabajadores. Sobre este asunto precisan que el contacto periódico con profesionales de la psicología y la psiquiatría “son necesarios para la salud mental de los trabajadores de prisiones que se vería reflejada en el desempeño de su trabajo”; y ponen como ejemplo la atención en esta materia que recibe la Guardia Civil.

Desde  Instituciones Penitenciarias, a través de su oficina de prensa, se han reconocido los hechos, señalando que en el caso ocurrido el martes 11 de febrero, el recluso implicado amagó con intentar quitarse la vida durante la visita del médico a sus dependencias y en presencia de los funcionarios, que impidieron que llevara a cabo su propósito.

En el incidente del miércoles 12 de febrero, el interno implicado realizó el intento descolgando un cable de su celda también ante los funcionarios, y cuando fue trasladado a la enfermería volvió de nuevo a intentarlo, quedando únicamente en un amago que fue impedido por los facultativos.

Los dos reclusos, según fuentes penitenciarias, permanecen en la enfermería, y se les ha aplicado el protocolo antisuicidios, por el que contarán con una especial vigilancia y la colaboración de un preso de apoyo para detectar cualquier conducta anómala.

Las mismas fuentes señalaron que estas tentativas han sido valoradas por el centro como “llamadas de atención” por parte de los internos, aprovechando los sucesos registrados en los últimos días, por lo que no descartan un “efecto contagio”.

Como se recordará, el pasado domingo, tres internos perdieron la vida en la cárcel de Segovia, uno de ellos de forma deliberada al ahorcarse en la celda de aislamiento en la que estaba y los dos restantes en la celda que compartían. En este último caso, continúan las investigaciones para determinar las causas de su muerte, orientadas a un origen sentimental. Así, las primeras hipótesis señalan que el mayor de ellos habría acabado con la vida del otro estrangulándole para después quitarse la vida en la ducha en la que fue hallado ahorcado.