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Ojalá que tantos minutos de silencio se conviertan en minutos de libertad, de felicidad, de amor y de vida”. La autorizada voz de María Teresa Fuentetaja, que durante años ha sido la responsable de la lucha contra la violencia de género en la Subdelegación del Gobierno sirvió ayer para lanzar el mensaje del Consejo Sectorial de la Mujer en el Día Internacional contra la Violencia de Género, pronunciado en la Plaza Mayor ante poco más de un centenar de personas, caracterizado por denunciar los abusos de género y sus tristes consecuencias.

Ante la fachada de la Casa Consistorial, que lucía un enorme lazo morado y una pancarta en la que figuraba la cifra de las 1.028 víctimas mortales de violencia de género contabilizadas desde que existe un registro oficial,  la alcaldesa Clara Luquero, los portavoces de los grupos políticos municipales, parlamentarios nacionales y regionales y alcaldes de algunos municipios de la provincia participaron en un acto en el que la palabra fue la protagonista, bien para denunciar las conductas violentas a través de los testimonios presentados o bien para transmitir mensajes de esperanza y positividad por medio de la poesía y la literatura.

Teresa Fuentetaja fue la encargada de dar lectura al manifiesto conmemorativo del Consejo Sectorial, en el que denunció la “desigualdad” como pilar sobre el que se asienta la violencia hacia las mujeres, cuyo origen es “el valor que la sociedad da a cada persona  en razón al sexo con el que ha nacido, y que se ve reflejada en las relaciones de dominio y posesión de muchos hombres hacia las mujeres, relaciones desiguales que terminan en la más brutal de la violencia”.

Los matrimonios forzados, la mutilación genital femenina, las violaciones como arma de guerra, la trata de mujeres y niñas… fueron algunos ejemplos de hechos violentos que se complementan con “el control, el aislamiento, el miedo de muchas mujeres a salir solas, cuestionadas por su forma de vestir, de pensar o de relacionarse”, según reza el manifiesto.

“Las mujeres necesitamos que en nuestra sociedad haya luz allá donde ha habido oscuridad –señaló Fuentetaja- para ello hay que poner al servicio  de las mujeres que viven en situación de vulnerabilidad y violencia los recursos necesarios que las ayuden en la situación en la que se encuentran”.

Además, subrayó la labor de España en la lucha contra la violencia de género, en la que asegura ser “referencia en la UE”, y pidió que se demuestre “con una respuesta contundente de toda la sociedad sensibilizando, concienciando, apoyando y transmitiendo a las víctimas que no están solas ni indefensas y que vamos a estar a su lado para ayudarlas”.

Tras la intervención de Teresa Fuentetaja, Albano Madroño, alumno  del curso de Ayudante de Cocina de ISMUR y Abraham de la Cruz, de la Fundación Secretariado Gitano dieron lectura a varios testimonios de mujeres víctimas de violencia de género, y  Mayte Mañas y Raquel Rubio de la Asociación Cultural ‘Las Magas’ escenificaron ‘Penélope y los fantasmas’, una pequeña representación teatral sobre la libertad de la condición femenina.

Con un minuto de silencio en memoria de las víctimas propuesto por la Concejala de Servicios Sociales Ana Peñalosa, el acto llegó a su fin,con la esperanza de que sea el último en evocar a las víctimas.