Del Azoguejo al jardín de la calle Tres de abril

Segovia tiene jardines singulares pero, las más de las veces, su singularidad no estriba en la espectacularidad de sus trazados o en sus dimensiones, sobre todo si están fragmentados, sino en el juego que ofrecen intercalándose con sus monumentos y haciendo que estos puedan verse de forma diferente.

Vamos a salir de la Plaza del Azoguejo por la antigua calle de Perocota, hoy avenida del Acueducto. El primer edificio grande que en el pasado encontraba el viandante era el convento del Carmen Calzado que, tras la desamortización, tuvo varios aprovechamientos siendo uno de ellos, y que se hacía notar, el de herrería.

El mismo espacio en la actualidad. JMS.
El mismo espacio en la actualidad. JMS.

Hay una fotografía que nos permite conocer el estado de degradación al que había llegado el espacio. Dado lo céntrico de su situación, hubo varias intentonas de arreglarlo y en una, rememorando el próximo pasado, se llegó a montar una monumental fuente abrevadero con un bajo relieve de la Virgen del Carmen pero… Su aspecto no convencía.

Finalmente, se trazó un jardín triangular rodeado de asiento corrido. Pequeño y pensado para recibir sólo un tilo y flores de temporada. El aspecto de ese rincón es otro.

Si se sigue caminando, se llega a la iglesia románica de San Clemente, levantada sobre un pequeño promontorio y rodeada de construcciones modestas. Un día, se acordó su restauración, se acondicionó el entorno y se preparó suelo para que allí pudieran ponerse algunas plantas. El diseño no fue fácil. Hubo que eliminar añadidos, corregir desniveles, rebajar la calle y organizar los sobrantes, que han servido para conseguir un jardín original y distinto, hecho con bloques de hormigón, los mismos que se han utilizado para trazar escaleras y sendas y armar unas cajas en las que se han dispuesto unas pocas plantas, las justas, que armonizan con el elemento mineral dominante.

San Clemente. Dibujo. Roberto Bort. 1954.
San Clemente. Dibujo. Roberto Bort. 1954.

Al norte, hiedras y cipreses; por el sur, ciprés, adelfa, prunus, picea abies. Hubo una picea pungens, de acículas verde azuladas, pero se secó y nadie se ha ocupado de sustituirla. Estos jardines tan especiales necesitan cuidados exquisitos.

Seguiremos caminando hasta donde se halla la explanada que rodea la iglesia de San Millán. También hay testimonio gráfico del estado de deterioro en que se encontraba el entorno, dañado, aunque sólo ocasionalmente por las crecidas del arroyo Clamores. Las obras fueron largas y costosas, empezando por la que se llamó Avenida Fernández Ladreda, que por levante ponía límite pétreo a la explanada, y continuando por toda la valla perimetral que aislaba el conjunto. No se pusieron árboles, que impedirían que el señero monumento pudiera ser contemplado y sólo algún ciprés, próximo a los ábsides ponía su nota verde como contrapunto a la dorada caliza.

San Clemente, lado norte. 2023. JMS.
San Clemente, lado norte. 2023. JMS.

Recientemente, se aprobó un proyecto del jefe de arbolado del Ayuntamiento. Leopoldo Yoldy, consistente en la puesta de plantas de pequeño tamaño, sobre una franja de terreno dividida en cuadros y paralela a la avenida. Las plantas, casi siempre flores y hortalizas de temporada, recreaban una plantación de viejos jardines medievales, a una con las líneas románicas del gran templo. Hay una fuente que distribuye el agua por varios canales y un cerco de árboles, entre los que destacan los tilos, que en el mes de junio llenan el aire con su aroma.

Una anécdota de sabor amargo. Un día, mientras hacía fotos a los tilos, se me acercó un hombre como de mi edad que estaba paseando por allí. -¿Sabría decirme qué es lo que huele tan bien? -Sí. Son los tilos. -Y ¿dónde hay tilos? -Son estos árboles que vemos, le dije. -Lástima, respondió, que nadie me enseñara nunca a conocer los árboles.

La explanada de San Millán en obras al construirse la Avenida Fernández Ladreda. Archivo Juan Ignacio Davía.
La explanada de San Millán en obras al construirse la Avenida Fernández Ladreda. Archivo Juan Ignacio Davía.

Dije en una entrada anterior https://porunasegoviamasverde.wordpress.com/2020/07/01/el-jardin-de-los-zuloaga/, que fueron muchos, hombres e instituciones, los que contribuyeron al embellecimiento de Segovia plantando árboles o creando espacios ajardinados, dentro de ella o en su entorno más inmediato.

Por los años cincuenta del pasado siglo, a esos trabajos se sumó la que entonces era Jefatura de Obras Públicas, que desarrolló un proyecto de plantaciones en las vías de acceso a Segovia, incluidas la avenida Padre Claret y la nueva carretera a Madrona.

Siguieron planteamientos estéticos y paisajísticos, realizando plantaciones de “pequeños bosquetes o líneas múltiples de arbolado…, de manera que en forma adecuada quedasen cubiertos los fuertes taludes producidos al hacer las explanaciones de acceso, para que desde la ciudad tengan un agradable aspecto”, pero lo realizado a lo largo de las carreteras se atuvo a un esquema sencillo: a ambos lados de la calzada, bordillos de granito, bandas de césped con alineaciones de plátanos y aceras con losas grandes.

Sin embargo, para la realización del jardín que aquí se describe, según consta en oficio fechado el 2-XII-1950, se acudió al Patronato de Jardines, solicitando “se sirva manifestar a esta Jefatura especies y tipos de plantación más convenientes, en la zona correspondiente a las márgenes del Km. 2 de la C.N. 110 de Soria a Plasencia, junto al Cerro de la Piedad, con objeto de proceder a la plantación de arbolado en ella”.

Detalle del huerto-jardín de San Millán. JMS.
Detalle del huerto-jardín de San Millán. JMS.

En consejo fue que se pusiesen cedros y thujas orientales.

Hoy, ese espacio es, oficialmente, la calle 3 de Abril.

Si no se presta atención, el jardín, que ocupa una pequeña superficie en forma de creciente lunar, no es otra cosa que una mancha verde, oscura, maciza y casi cerrada en sí misma.

Pero si se llevan los ojos mínimamente abiertos, la cortina de plantas que le separa de la acera deja de ser algo amorfo y se muestra en su variedad de tejos recortados alternando con pinchudos berberis y algún alegre taray, invitando a ser rebasada para contemplar en el interior los cedros y thujas orientales que, mezclados, en el suelo dibujan cuadros impresionistas con los caprichosos entrecruzamientos de luces y sombras mientras que, en el aire, oponen formas cónicas a siluetas columnares desflecadas.

La catedral vista más allá de las thujas. Archivo Juan Pedro Velasco.
La catedral vista más allá de las thujas. Archivo Juan Pedro Velasco.

Hacia el centro hay una plaza rectangular, recorrida por tres de sus lados con muro bajo rematado con albardilla de granito, siete bancos también de granito sobre patas adornadas con molduras sencillas y una fuente, gozo para el caminante y vida para los gurriatos que se bañan en la poceta o en el canal de desagüe.

La trasera, por donde pueden verse espléndidas imágenes de Segovia, tuvo seto recortado de aligustre y, aunque hoy está en desorden, puede ser un paraíso para que un aprendiz de naturalista conozca plantas autóctonas o naturalizadas, compitiendo por el espacio y por la luz.

Del Azoguejo al jardín de la calle Tres de abril

Cruces del Calvario de La Piedad entre las plantas del Jardín de la calle 23 de Abril. Oh mores. JMS.
Cruces del Calvario de La Piedad entre las plantas del Jardín de la calle 23 de Abril. Oh mores. JMS.

Pueden verse chaparreras de olmos que siguen resistiendo a la grafiosis, retoños de arces, zarzas, rosa canina, ciruelos, endrinos, prunus pissardi, retamas, piracanthas, cotoneaster, bupleuro…, todo liado con hiedras y poligono, bellos siempre pero más si se llega a tiempo de ver a cada especie en sus momentos de floración o fructificación.

NOTA. La alineación de tejos sigue la marcada por las cruces de granito de un calvario que iba desde San Millán al cerro de La Piedad, uniéndose a dos de ellas: una tiene la base adornada con un escudo en el que campea el Acueducto, estética de ayer; la otra se ve afeada por una pintada que define a quien la hizo, estética de hoy.


* Supernumerario de San Quirce
porunasegoviamasverde.wordpress.com

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