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No es muy habitual en la vida institucional que un responsable político reconozca un error de gestión públicamente y pida disculpas, pero quizá la ‘nueva normalidad’ comience a naturalizar este tipo de comportamientos en la política. Tras las críticas realizadas por partidos políticos y sindicatos profesionales a la decisión de la Diputación Provincial de aprobar un conjunto de gratificaciones para cerca de 40 profesionales de distintos servicios asistenciales en la corporación por su trabajo durante la crisis sanitaria del Covid-19, el presidente Miguel Angel de Vicente convocó  a los medios de comunicación para anunciar su decisión de retirar el acuerdo aprobado la semana pasada respecto a las gratificaciones reconociendo de forma expresa  “haber cometido un error” sobre este particular.

Acompañado del diputado provincial responsable de Personal Jaime Sanz,  De Vicente señaló que  con la aprobación de estas gratificaciones “no consideré el malestar que podía traer en el personal de los centros que , para mí, han sido los verdaderos héroes de esta pandemia como he reconocido públicamente y en numerosas ocasiones”.

Así señaló que el criterio para incluir en la relación de gratificaciones a las personas que figuraban en el acuerdo “ha sido del todo objetivo,  ya que ninguno de ellos quiso solicitar compensación alguna por su trabajo, y decidimos tomar la iniciativa para valorar económicamente su dedicación”. De este modo, la Diputación  instará ahora a cada uno a solicitar esta compensación “si así lo consideran oportuno, como así lo ha hecho el personal de atención directa de los diferentes centros residenciales”.

Además, matizó que estas gratificaciones eran “un primer paso, ya que lo que estaba previsto era conceder gratificaciones a todo el personal de los centros de la Diputación de manera proporcional a la masa salarial, y así estaba preparado, pero finalmente no se va a ejecutar”

De Vicente señaló que la Diputación ha llegado a acuerdos con los representantes sindicales para compensar a todo el personal de la institución con días de libre disposición por el trabajo realizado durante la pandemia, conforme a las peticiones de los responsables de personal de los distintos servicios.

Con todo ello, el presidente volvió a reconocer la labor de todos los profesionales de los centros residenciales, y precisó que “no hay dinero suficiente para pagar el agradecimiento eterno que yo tengo hacia la labor que se ha realizado, estando en primera línea de actuación en contacto directo con el virus y manteniendo una actitud de profesionalidad máxima, por lo que no me cuesta pedir perdón a cada uno de ellos si se han sentido menospreciados por este acuerdo”.