El segoviano Rodrigo Arahuetes es actor, ilustrador y diseñador gráfico. / R.A.
El segoviano Rodrigo Arahuetes es actor, ilustrador y diseñador gráfico. / R.A.

Todo surgió de improviso. Con 10 años se adentró en el mundo de los trucos de magia. Fue así como empezó a descubrir qué es la puesta en escena. El segoviano Rodrigo Arahuetes aprendió a comunicar en la atmósfera que generaba el efecto de la magia. El siguiente paso fue apuntarse a talleres de teatro. Se dio cuenta de todo lo que se puede contar a través de la interpretación. Lo tenía claro: quería dedicarse a esto. Ahora, con apenas 25 años, ya tiene una larga trayectoria y un currículum que no deja de crecer.

No duda cuando le preguntan qué significa para él la actuación: “Comunicación”, afirma. Para Arahuetes, es una forma de contar y de acercarse a la gente. “Todos tenemos cosas en común”, asegura. Hay algo que mantiene en todas sus actuaciones: la honestidad, con sus compañeros y con el público.

Tiene la “suerte” de haber estudiado la carrera de Diseño. Puede compaginar sus dos pasiones y, de esta forma, “subsistir”.

Ahora protagoniza una exitosa obra en Madrid: ‘Los precursores’. Formar parte de ella le genera “alegría y mucha gratitud”. No solo por la recepción que ha tenido por parte del público. Ni siquiera porque en este trabajo se ha juntado con amigos con los que comparte su forma de ver el teatro. “Gratitud por estar sobre el escenario y contar lo que se cuenta”, manifiesta.

Este mes presentará ‘Cansado de odiar, te amo. Cansado de amar, te odio’, un proyecto personal. Le interesa la visión que el ser humano tiene del mundo y cómo ha cambiado la que tiene del siglo XX. “Como un niño que dibuja en una fotografía”, explica, quiere comprobar cómo cambia la visión al dibujar “sobre esa sociedad”.

Esto no es todo. Arahuetes también ha creado su propio estudio gráfico bajo la firma rarahuetes. ¿Su objetivo? Ser partícipe de todo el proceso creativo. “Dije, ¿por qué no voy a intentar tener contacto directo con el cliente”. Y lo hizo con éxito: “Tengo encargos constantemente”, sostiene.

Su sueño es dar el salto al cine. Le gustaría que le dieran la oportunidad de “defender” su trabajo en películas y series.

Se considera una persona feliz: tiene en su vida a gente que le quiere. “Esto es lo más importante”, manifiesta. Por el momento, puede decir que le va “bien”. Quiere seguir por el mismo camino. Y, sobre todo, que su profesión no le genere frustración, “que ya hay suficiente estrés en la vida”, relata. Su trabajo le hace feliz. Y esto trata de contagiárselo a su público.