Los hoteles segovianos no han vivido nunca esta situación de cierre. /NEREA LLORENTE
Publicidad

El pasado 19 de marzo el Boletín Oficial del Estado publicaba una orden del Ministerio de Sanidad, por la que se declara la “suspensión de apertura al público” de establecimientos de alojamiento turístico hasta la finalización del período del Estado de Alarma o prórrogas del mismo. “El cierre se producirá en el momento en que el establecimiento no disponga de clientes a los que deba atender”, y en todo caso, en un plazo máximo fijado el próximo jueves 26 de marzo. A día de hoy, ningún establecimiento segoviano está abierto, ni tiene clientes a los que atender. De hecho, el presidente de la Agrupación de Industriales de Hostelería de Segovia (AIHS), Enrique Cañadas, confirmaba hace unos días que la mayoría de los hoteles segovianos cerraron sus puertas el pasado domingo 15 de marzo, y al día siguiente lo hizo el último. Es una situación que “nunca” se ha vivido en la hostelería segoviana, inédita, que el sector afronta con resignación y miedo, por las consecuencias económicas que va a conllevar esta crisis y por una situación de incertidumbre sin fecha de conclusión. Enrique Cañadas ve esta crisis en este momento, y por lo que ha percibido con compañeros del sector, como una “catástrofe”, “porque nunca habíamos cerrado” y en una provincia turística como es Segovia, el sector de la hostelería y la restauración es fundamental.

El decreto establece que la concentración de personas en alojamientos turísticos, que deben compartir determinados espacios comunes, “implica un incremento del riesgo de contagio, por lo que dada la situación de restricción en la movilidad de las personas resulta necesario, para garantizar la contención de la pandemia, proceder a suspender la apertura al público de estos establecimientos”.

La medida es “dura”, pero los hosteleros segovianos, conscientes de la grave situación que está viviendo la provincia y todo el país, han cumplido y han cerrado, con la confianza de que puedan reabrir cuando la pesadilla haya pasado.

Una medida que van a adoptar prácticamente todos estos establecimientos, “y que el decreto nos facilita”, según explica Cañadas, es la realización de expedientes de regulación de empleo temporales, ERTES, “porque si no es imposible soportar esta situación”. Los hosteleros consideran que estos expedientes serán como mínimo de un mes de duración, que los propios establecimientos prevén que se puedan alargar otro mes más, con la posibilidad de que se pueda paralizar, dependiendo de cuando termine la crisis sanitaria actual.

Durante este cierre, se habla de la posibilidad de que se habiliten estos hoteles como hospitales de campaña, para acoger a los enfermos contagiados de coronavirus y al personal sanitario que les atiende. Enrique Cañadas señala que los hoteles se pueden ofrecer, y en el caso de Segovia, ya hay algunos que lo han hecho. El objetivo es colaborar en uno de los momentos más difíciles que está viviendo el país.

Y a pesar de la situación complicada que atraviesa el sector, el presidente de la AIHS mantiene la “esperanza”, de que cuando la crisis sanitaria termine, Segovia vuelva a acoger en sus establecimientos hoteleros a turismo, sobre todo nacional. Enrique Cañadas pone el ejemplo del pasado Día del Padre, cuando ya estaba prohibido salir de casa, “y la gente salió, por eso, pienso que cuando quiten las restricciones, Segovia va a recibir a mucho cliente nacional, y creo que la recuperación será más rápida”.