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El acto tuvo lugar ante el monumento a Daoiz y Velarde, presidido por el Teniente General Fernández Saez, que firmó en el libro de honor de la Academia. / EL ADELANTADO

Fiel a la tradición, pero desde el respeto a las normas sanitarias emanadas de la pandemia del Covid-19, la Academia de Artillería volvió a recordar la gesta histórica de dos de los más ilustres artilleros, los capitanes de Artillería Luis Daoiz y Pedro Velarde, que el 2 de mayo de 1808 murieron en la defensa del parque de Monteleón, considerado el primer hecho de armas de la Guerra de la Independencia contra el ejército invasor francés.

La recién recuperada Plaza de la Reina Victoria Eugenia albergó el acto castrense, restringido este año a la participación de los alumnos del centro de enseñanza militar, y presidido por el teniente general jefe del Mando de Personal Guillermo Manuel Fernández Sáez, al que acompañó el coronel jefe de la Academia Alejandro Serrano.

Cumpliendo los protocolos sanitarios, el acto se celebró junto al monumento a Daoiz y Velarde que preside la plaza, obra de Aniceto Marinas, frente al que se situó la formación de alumnos asistente al acto. En su interior, el capitán profesor Jesús López Cabello fue el encargado este año de pronunciar la ‘Lección del 2 de mayo’ con la que el centro de enseñanza recuerda a Daoiz y Velarde con el relato histórico de los hechos producidos en la emblemática fecha.

En la lección, el capitán López Cabello recordó que ese día “todo un pueblo se alzó unido y en íntima rebeldía contra el invasor, en un día donde todos dieron algo y algunos lo dieron todo”, y conminó a los alumnos y a todos los miembros del arma de artillería a mantener el espíritu fundacional del Real Colegio de Artillería.

“Todos los artilleros, cada uno en su empleo y cometidos específicos, debemos esforzarnos por conseguir nuestra máxima capacidad profesional, sin abandonarnos jamás a la falsa comodidad de la rutina cuartelera”, precisó en su intervención.

De igual modo, animó a los alumnos a procurar siempre “alcanzar las máximas cotas de competencia técnica, pero sin descuidar por ello nuestra formación moral y humana que debe servir de base a nuestra indudable vocación militar”.

Como ya es tradicional, el acto sirvió como marco a la entrega de los premios ‘2 de mayo’ y ‘Sargento Ciro Martínez’ a los alumnos de las escalas superior y básica de oficiales y suboficiales que durante el curso han evidenciado las mejores cualidades por su comportamiento, espíritu militar y aplicación. Así, el alférez alumno Saúl García Gutiérrez fue galardonado con el premio ‘2 de mayo’ y los sargentos alumnos Omar Juez Pérez y Pablo Asián Arcos recibieron el ‘Ciro Martínez’.