Vista general de la calle de París, una de las principales arterias del barrio de San José. / E. A.

Arranca la 3ª Fase del ARU (Área de Regeneración Urbana) de San José-El Palo Mirasierra después de que el día 12 de este mes de octubre el Ayuntamiento publicara en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP) la convocatoria de las subvenciones para intervenciones en 100 viviendas del barrio. Al día siguiente, el 13, se abría el plazo de un mes (30 días naturales) para la presentación tanto de las solicitudes como de la documentación requerida, por lo que restan menos de cuatro semanas para que los interesados puedan tramitarlas, en todos los casos de forma electrónica aunque la Concejalía de Patrimonio Histórico ha abierto una oficina específica para esta actuación en su sede de la calle Judería Vieja número 12.

Como se recordará, el presupuesto conjunto para intervenciones de conservación de viviendas, mejora de su eficiencia energética, de calidad y sostenibilidad y para ejecutar obras de mejora de la seguridad y en accesibilidad asciende a 1.100.534 euros.

Cuenta con la financiación de tres administraciones: estatal, autonómica y municipal, a la que se suman las aportaciones de los propietarios. La subvención máxima que podrán recibir los beneficiados asciende a 9.354,53 euros por vivienda.

El ámbito de rehabilitación prioritaria se ha fijado en 16 edificios residenciales situados en torno a la almendra central del barrio de San José y ubicados en hasta diez calles distintas. Todos ellos suman 328 viviendas, aunque el número máximo de actuaciones subvencionables está limitado a un centenar.

Por ese motivo, la convocatoria, en régimen de concurrencia competitiva, establece para su valoración una serie de criterios objetivos de selección.

El día 24 se cumplirá un año del acuerdo del pleno del Ayuntamiento en el que se aprobó esta 3ª Fase del ARU y también la reserva de las dotaciones económicas del presupuesto municipal para este año y para los dos siguientes, aunque en el caso de las intervenciones en viviendas tienen que estar finalizadas a 31 de julio de 2021.

Este área de regeneración urbana incluye también la urbanización integral de tres calles del barrio: la de Viena y tramos de las de París y Tomasa de la Iglesia, aunque dependerá del grado de ejecución del programa de viviendas.

En San José se ha recibido bien la puesta en marcha después de una larga tramitación de la convocatoria y desde la Asociación de Vecinos 1º de Mayo ven con buenos ojos las actuaciones previstas en el trazado viario del barrio, aunque consideran que podría actuarse en otras muchas calles y en la infraestructura de redes subterráneas.

Inquietud

La concejala de Patrimonio Histórico, Clara Martín, ha celebrado una reunión informativa con presidentes de comunidades de vecinos y administradores de fincas de los inmuebles afectados por esta 3ª Fase y en ella ya se plantearon algunas dudas e inquietudes, desde la obligatoriedad de la tramitación electrónica de las solicitudes a el hecho de que, aunque las subvenciones rondan entre el 50% y el 100% del coste de las obras, dependiendo del tipo de intervención en los edificios, los propietarios tienen que adelantar el dinero y, solo después de la justificación de los gastos, recibirán el total de la ayuda si no han incumplido los requisitos.

Martín reconoce que el tiempo, los plazos, juegan un papel relevante y genera inquietud entre los vecinos. “Deberían haber avanzado en los proyectos e incluso haciendo pequeñas derramas para ir teniendo hucha”, señala.

Por otro lado, recalca que la Oficina del ARU puede ser una ayuda útil a la hora de verificar si la documentación que tienen que presentar está completa y es correcta, así como cualquier otra duda.

Cuenta atrás para la 3ª Fase de la regeneración urbana en San José
Reunión informativa que se celebró el pasado día 8 en el Centro Cívico de San José. / E. A.

Cuestiones técnicas

Para acogerse a las subvenciones de la 3º Fase del ARU de San José-El Palo Mirasierra, se han establecido una serie de prescripciones técnicas, por ejemplo en cuanto al tratamiento de las fachadas, con acabados que no distorsionen un tratamiento unitario. El color de cada edificio estará indicado por los técnicos municipales y, al igual que en las dos fases anteriores, se colocarán tendederos que ocultan la ropa a los ojos de los viandantes y, siempre que sea posible, fuera de la fachada principal; es decir, en patios o plazas.

En el caso de las cubiertas, el objetivo prioritario es la mejora de las condiciones hidrotérmicas del edificio y, en general, el respeto al volumen original para que se potencie la unidad del conjunto. Con carácter general se empleará teja curva o mixta de color rojizo.

Los faldones de la cubierta tendrán un tratamiento conjunto, regularizando pendientes e incorporando un sistema de aislamiento.

También se adecuarán las chimeneas y conductos de ventilación en funcionamiento con un revestimiento y elementos de coronación que actúen como difusor de humos y gases.

Los canalones se reubicarán en el extremo de los aleros y el material utilizado, con carácter general, será chapa de aluminio lacado en color marrón oscuro.

En cuanto a las mejoras de accesibilidad, la concejala de Patrimonio Histórico, Clara Martín, ha recordado que se hizo un Estudio de Detalle para la instalación de ascensores en los edificios afectados por el ARU en 2013, que fija las posibilidades de ubicación de los mismos. Cualquier cambio obligaría a modificar ese documento y la tramitación administrativa puede hacer inviable la subvención.