Uno de los oficiales de la promoción homenajeada saluda al estandarte de la Academia. / M.G.
Uno de los oficiales de la promoción homenajeada saluda al estandarte de la Academia. / M.G.

Volver al lugar en el que se cimenta una vocación es siempre emocionante, y así lo expresaron los oficiales de la 270 promoción de artillería que en 1982 culminaron su formación como oficiales del arma con la emoción al pasar por el estandarte del centro de enseñanza militar cuarenta años después de salir de las instalaciones del antiguo convento de San Francisco para iniciar una larga carrera militar.

La remisión de la pandemia ha hecho posible que los veteranos oficiales del arma pudieran reunirse en la Academia de Artillería para celebrar el 40 aniversario de su egreso en un acto militar presidido por el coronel director del centro Alejandro Serrano, y al que asistieron también algunos de los que fueron sus profesores en su época de alumnos.

Tras la lectura de la orden de la Academia del 25 de junio de 1982 –fecha del egreso – por parte del general de brigada Leopoldo Herrero Nivela, el oficial más antiguo de la promoción, el general de división Felipe de la Plaza Bringas, se dirigió a sus para recordar el apoyo de sus familiares a lo largo de su carrera miltar, así como a aquellos compañeros fallecidos, para quienes tuvo un especial y emotivo recuerdo.

Se dirigió después a los alumnos de la Academia para transmitir una lección de experiencia en la que aseguró que “tenéis un oficio único, el de las armas, que se mueve por reglas sencillas, fáciles de entender pero difíciles de cumplir, porque se establecieron para ser respetadas; ya que la misión última de los ejércitos ha sido y será siempre ganar las guerras de España”. En este sentido, recordó que “cumplir con vuestro deber no os proporcionará riquieza, sólo reputación, por la que los soldados han vivido, servido y entregado su vida bajo las banderas de España desde hace siglos”.

Por su parte, el director de la Academia glosó la trayectoria profesional de los integrantes de la promoción homenajeada, en la que dieron siempre “muestras de compromiso y determinación inquebrantables y animados por el espíritu de innovación y permanente búsqueda de la excelencia que permanece inmutable al paso del tiempo”.