Salida de la marcha solidaria de Cruz Roja. / Kamarero
Salida de la marcha solidaria de Cruz Roja. / Kamarero

Una nube de camisetas rojas, en las que se podía leer ‘Cruz Roja – 2ª Marcha Solidaria’, inundó en la mañana de ayer la Plaza del Azoguejo. Chispeaba, pero ello no asustó a cerca de cuatro centenares de personas, que se concentraron en el centro neurálgico de Segovia, atendiendo la llamada de la institución humanitaria. Se trataba de participar en una marcha solidaria, por Segovia y su entorno, no únicamente por placer sino también para demostrar apoyo al trabajo que realiza Cruz Roja en la provincia, y del que el año pasado se beneficiaron, de acuerdo a los datos divulgados por la institución, 28.620 personas, una cifra que habla por sí sola.

La mañana era fresca, así que más de uno optó por ponerse encima de la camiseta roja un jersey y un abrigo. Entre ellos, el presidente provincial de Cruz Roja, José Luis Montero, quien no tenía inconveniente en explicar que el objetivo principal de la jornada era “que la gente nos acompañe y sienta la cercanía de una institución que en Segovia trabaja por las personas que más lo necesitan”.
A su lado, el vicepresidente de Cruz Roja en Segovia, Julio Gutiérrez tampoco quería esconder que esta marcha solidaria también buscaba recaudar fondos. “Siempre estamos necesitados de ayuda económica; tenemos 17 programas diferentes y para su mantenimiento se requiere dinero”, advertía.

Galería de fotos de la marcha solidaria de Cruz Roja

La inscripción en la marcha solidaria costaba cinco euros. Y desde la organización se aseguraba que casi todas las camisetas rojas encargadas (800) habían sido repartidas, si bien el número de participantes en la marcha fue sensiblemente menor, en torno a la mitad de ese número. En cualquier caso, Montero se encontraba satisfecho; Segovia, una vez más, había colaborado con Cruz Roja.

Minutos después de las 11 de la mañana, la marcha solidaria arrancó. Para Montero, el paseo, de unos seis kilómetros, daba pie a promocionar entre los andariegos lo que hace Cruz Roja en Segovia, con la esperanza de que alguno de ellos acabara preguntando “oye, ¿y cómo puedo echar yo una mano?”.
En la actualidad, Cruz Roja cuenta en Segovia con cerca de 750 voluntarios, una formidable fuerza que, sin embargo, se queda corta ante las múltiples necesidades existentes.

Ahora mismo, Cruz Roja de Segovia tiene entre ceja y ceja incrementar la actividad de sus oficinas comarcales. “Lo que queremos —explica Montero— es que esas oficinas sean capaces de autogestionarse, que detecten las necesidades de la población y decidan que programas pueden ser más útiles a la gente más cercana”. En ese sentido, la oficina comarcal de El Espinar es un ejemplo. Así, este mismo mes va a comenzar allí un curso para formar a 18 empleados de comercio. “Ya hemos organizado antes otros cursos —señalaba ayer Gutiérrez—, y tenemos que decir que la mayoría de los participantes acaba encontrando trabajo”.
De todos es conocida la labor de Cruz Roja en Segovia con la infancia, con las personas mayores, con los desempleados… pero su función social va mucho más allá, y no siempre es reconocida. Se podría decir, sin temor a equivocarse, que Cruz Roja es un auténtico termómetro para saber la temperatura de la sociedad.
En relación a la mejoría de economía en España, Montero reconocía que las solicitudes de ayuda recibidas en Cruz Roja de Segovia han bajado, si bien a renglón seguido destacaba que “una parte de la gente con la que trabajamos se encuentra en una situación de exclusión tal que a ellos no llega esa recuperación”.

En su momento, Cruz Roja de Segovia fue baluarte fundamental en la atención a los inmigrantes que llegaban a la provincia. “Hoy atendemos a muchos menos que hace 10 ó 15 años”, señalaba el presidente provincial. Pero ello no significa un olvido de los extranjeros más desfavorecidos. Ahora, la asamblea local dedica una parte de sus esfuerzos a los refugiados. “Los ayudamos en el aprendizaje del idioma, y también intentamos que se adapten a la nueva situación”, relataba Montero. En los dos últimos años, Cruz Roja ha trabajado en Segovia con cerca de 70 de esos solicitantes de asilo.

Montero habla de la labor de Cruz Roja en Segovia, y no para. Y casi sin darse cuenta, los andariegos llegan a la meta. A buen seguro que ayer más de uno comprendió que su colaboración con Cruz Roja debe ser más activa…