cruz roja plantacion
Un voluntario muestra una de las plantas empleadas en la reforestación. / EL ADELANTADO

Cruz Roja Segovia puso su granito de arena para paliar los nocivos efectos de la contaminación en una acción enmarcada en la estrategia +CO(mpensa)2, con la que la organización se ha planteado alcanzar la neutralidad climática de la organización en 2030.

La localidad vallisoletana de Fompedraza fue el escenario elegido la pasada semana para llevar a cabo la plantación de más de 2.520 plantas de distintas especies, en la que colaboraron un total de 150 voluntarios de los distintos servicios que prestan en la provincia, y al que asistieron el vicepresidente del Consejo Autonómico de Cruz Roja José Ignacio de Luis Páez; María Teresa Fuentetaja, Presidenta de Cruz Roja en Segovia; Isabel Gómez Rincón, Coordinadora Provincial de Cruz Roja y Luis Antonio de Andrés, Secretario Provincial de Cruz Roja.

Fuentetaja explicó que el objetivo de este plan es “contrarrestar las emisiones de dióxido de carbono y gases de efecto invernadero que Cruz Roja genera durante su actividad a través de la reforestación de espacios y entornos naturales, mediante el aprovechamiento de la capacidad fotosintética de las plantas para absorber el CO2 de la atmósfera, haciendo que se reduzca así la concentración de esos gases en el aire”.

Bajo estas pautas, y siguiendo el Proyecto de Absorción de CO2, en Castilla y León, las actuaciones de reforestación se llevarán a cabo durante este mes de noviembre, tras el convenio suscrito el pasado 19 de agosto con la Consejería de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, para realizar un proyecto de Repoblación Forestal para crear un sumidero de carbono en un total de once parcelas de titularidad de la Junta de Castilla y León ubicadas en la provincia de Valladolid. El proyecto contempla la reforestación más adelante, de diferentes zonas ubicadas por toda la Comunidad de Castilla y León. Esta iniciativa cuenta con la colaboración del Consejo de la Juventud de Castilla y León.

La actividad ha reunido a personas de diferentes nacionalidades, entre ellas, de Siria, Senegal, Malí, Turquía, Liberia, Venezuela, Colombia, Rusia, Ucrania y Guinea Conakry. Muchas familias con niños y niñas se sumaron a esta iniciativa medioambiental que ha aunado a todas las edades desde niños y niñas de 2 años hasta la persona más mayor con 86 años. La Asociación Cultural San Mamés de Fuentepiñel también ha participado en esta reforestación.

Según apunta María Teresa, “una de las áreas más desconocidas de Cruz Roja es la de Medioambiente. Nuestra labor en este sentido engloba desde la educación en valores ambientales para la concienciación social, a la mejora de nuestro entorno con acciones directas de conservación y limpieza (proyecto Libera), la lucha contra la pobreza energética o la gestión ambiental de la propia Organización preocupada por reducir el impacto de sus actividades (+CO(mpensa)2)”.

Para que todo esto sea posible, se requiere la participación de las personas voluntarias, ya sea ayudando en las labores de conservación de los espacios naturales o ayudando a las familias en labores de asesoramiento y mejora de la eficiencia energética en su hogar.