La imagen, antes de someterse al TAC. / Kamarero
La imagen, antes de someterse al TAC. / Kamarero
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Ver a la imagen de un Cristo Yacente someterse a un TAC (Tomografía Axial Computarizada) resulta todavía extraño, pero todo apunta a que a no mucho tardar será una prueba habitual para el estudio de las obras de arte. Ayer, el centro médico ‘Los Tilos’ recibió a un Cristo Yacente, propiedad de la Cofradía de Vera Cruz de Béjar (Salamanca), que debía pasar ese examen para obtener información sobre su estado, de cara a una intervención de calado.

De tal imagen se tienen hasta ahora pocos datos, según reconoció el presidente de la cofradía, David Hernández, quien sí explicó que hasta los años 40 del pasado siglo era articulada, lo que permitía su utilización en un ‘descendimiento’. Así, el Cristo Yacente era bajado de la cruz e introducido en un urna, dando comienzo a continuación la procesión de Viernes Santo.

Por razones desconocidas, poco después de la Guerra Civil un escultor bejarano, Francisco González, por encargo de la Cofradía de la Vera Cruz, convirtió el Cristo Yacente articulado en fijo. Y ahora, la misma hermandad, que está planteándose la posibilidad de recuperar la tradición del ‘descendimiento’, quiere saber si puede volver a utilizar para ello esta imagen. Y también tiene la esperanza de descubrir en el paño de pureza alguna inscripción que revele la autoría de la obra o su datación.

La restauradora segoviana Rosar María Rodríguez esperaba ayer que el TAC permita averiguar cómo está interiormente la obra, de cara a decidir si se puede acometer una intervención o, por el contrario, lo aconsejable es dejar al Cristo Yacente tal cual.

Basándose en rayos X, la imagen se sometió al TAC. Y, ya a las primeras de cambio ofreció información de interés. “Hemos visto alguna oquedad; no está articulado; y lleva clavos en el hombro izquierdo”, explicaba el director de ‘Los Tilos’, Alberto Sonlleva, a los medios de comunicación presentes. En cualquier caso, el Cristo Yacente no desveló todos sus misterios en el acto. Los datos obtenidos deberán ser ahora procesados, y con ellos se elaborarán reconstrucciones tridimensionales.

“Si vemos que es viable, se intentará llevar al Cristo Yacente a su estado original, si vemos que se puede dañar el soporte no se llevará a cabo”, insistía la restauradora, mientras Sonlleva subrayaba que hoy en día ya se realizan numerosas TAC a obras artísticas, pero no es frecuente que el interés de la prueba sea para decidir si a continuación se va a proceder a una modificación de la pieza. En ese sentido, el TAC de ayer en ‘Los Tilos’ sí ha sido pionero.