
Castilla y León retoma en enero su particular idilio con el mundo de la moto, con la celebración de importantes concentraciones que congregan a miles de aficionados a las dos ruedas. El fin de semana, tuvo lugar Pingüinos, en Valladolid, que superó los 38.000 inscritos, mientras que La Leyenda Continúa reunió a 9.000 moteros en Cantalejo (Segovia) durante el 8 y 9 de enero. Y estos días, tiene lugar en Tordesillas (Valladolid) la concentración de Motauros que esperar recibir a 15.000 aficionados.
Pero el buen momento que vive el sector va más allá de estas citas donde se dan cita los amantes de la moto, deseosos de devorar kilómetros en la carretera, si no que, cada vez, son más los que apuestan por este tipo de vehículos para moverse a diario para trabajar o moverse por la ciudad. A la vista de los datos, es un sector que goza de buena salud, pese a la pandemia del Covid, y ha cerrado 2021 con 4.739 matriculaciones en la Comunidad frente a las 4.218 de 2020, lo que supone un 12,3% más, que es el doble del incremento a nivel nacional (6,2%). Unas ventas que son similares a las registradas en 2010, cuando se contabilizaron 4.673.
En el caso concreto de Segovia, las matriculaciones de motocicletas en la provincia crecieron a mayor ritmo que la media autonómica al superar los datos de 2020 en un 19,7%, el tercer mayor incremento de Castilla y León. En total, en el año recién finalizado se realizaron 279.
El buen comportamiento de las matriculaciones de las motocicletas contrasta con el de los coches, que el año pasado sufrió en Castilla y León otro revés con una caída de las ventas del 13,7%, motivado en gran parte por la escasez de los semiconductores. En este sentido, la crisis sanitaria generada por el coronavirus no ha afectado al sector de la motocicleta en la Comunidad, ya que el año, a priori, más complicado como fue 2020 acabó con prácticamente el mismo número de operaciones que el ejercicio anterior, ligeramente por encima de las 4.200, pese a los meses de confinamiento y el cierre de los concesionarios. Una realidad que contrastó con la caída del 9,2% que hubo en el conjunto nacional en 2020.
El 12,3% de incremento de las ventas en 2021 es el cuarto más importante de España, solo por detrás de Baleares (26,8%), Asturias (16,7%) y Andalucía (14,8%). Bien es cierto que Castilla y León solo acapara el 2,9% del total de las matriculaciones de las motocicletas del país.
Según los datos facilitados por la Asociación Nacional de Empresas del Sector de Dos Ruedas (Anesdor), las subidas a lo largo del año pasado fueron generalizadas en todas las provincias, salvo en Palencia, donde bajó un 12,7%, hasta las 246 matriculaciones. Los aumentos estuvieron liderados por Zamora (25,3%, hasta 292) y León (24,2%, con 1.026).
También estuvieron por encima de la media autonómica Segovia (19,7%, hasta 279); Burgos (19,1%, con 634) y Ávila (14%, hasta 301). Por debajo, se situaron Soria (11,3%, con 147) y Valadolid (8%, con 1.269) mientras que Salamanca registró un alza del 0,5%, hasta las 545 ventas.
Del total de 4.739 matriculaciones del año pasado en la Comunidad, más de la mitad (58%) correspondió al segmento de carretera, con 2.752 ventas. Los scooteres significaron casi un tercio (30,6%) y las motos de campo (cross), un 10,8%. Los mayores incrementos interanuales en Castilla y León se dieron entre las motocicletas de mayor cilindrada, con un 20% más, y los scooters, un 2,1%.
El sector diferencia, además, la matriculación de los ciclomotores (hasta 50 centímetros cúbicos). El año pasado, se vendieron 311 de estos pequeños vehículos en la Comunidad, lo que supuso un aumento interanual del 23%.