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Varias personas disfrutan del cotillón organizado para despedir el año 2019 en uno de los complejos hosteleros de la ciudad. / MARCELO GALINDO

La entrada del año es un evento señalado cargado de propósitos, ilusión y esperanza de que el nuevo calendario que comienza sea mejor. Es un sentimiento compartido por todos los segovianos, cuyas felicitaciones coinciden en un mismo deseo: la superación de la pandemia. Una aspiración compartida también por los hosteleros, que esperan celebrar cenas de gala y los tradicionales cotillones de Nochevieja, aunque de una forma diferente.

Las cenas prenavideñas sufrieron las primeras cancelaciones por el virus, que se hicieron aún más presentes en Nochebuena y Navidad, cuando la provincia de Segovia empezó a superar el centenar de contagiados. Así, en vista de la próxima celebración de Nochevieja y Año Nuevo, “los establecimientos segovianos que organizan cotillones están prácticamente sin reservas”, afirma rotundamente Jesús Castellanos, presidente de la Asociación de Hostelería y Turismo de Segovia (Hotuse). No obstante, “eso no quiere decir que a última hora se anime la gente”, confía.

De este modo, Castellanos considera que el mensaje por parte de administraciones sobre la situación del Covid-19 está cambiando. “Ya no es tan grave como parecía hace dos semanas y eso puede hacer que las cosas se animen un poco más”, explica Castellanos. Precisamente, anuncia que, desde este martes, “se ha empezado a mover otra vez el turismo y el público segoviano, pues la gente se ha dado cuenta de que el virus no tiene comparación con lo que fue el año pasado”, puntualiza.

De hecho, recuerda que el Hospital General disfruta de una mejor situación que en agosto, cuando se llegaron a contabilizar más de veinte hospitalizaciones en planta con diagnóstico compatible con Covid-19, mientras que ayer la cifra era inferior, con 12 ingresados, según datos de la Consejería de Sanidad.

De ahí que Castellanos considere que el miedo que se ha extendido entre la población estas últimas semanas “sea infundado”, aunque se encomienda a las ganas que los segovianos tienen de celebrar la llegada del 2022. Así, determina que, si la Nochevieja fuese mañana, sería “complicada”. No obstante, “aún quedan tres días”, por lo que espera que la situación cambie en las próximas horas.

Nochevieja fuera de casa

Las reservas se pararon en seco a causa del aumento de los contagios. Muchos segovianos se asustaron y decidieron anular sus cenas navideñas en restaurantes como medida de prevención y trasladarlas a la comodidad de sus casas. Sin embargo, otros decidieron continuar con los planes de celebrar la Nochevieja en los establecimientos hosteleros.

Este es el caso de El Pórtico Real que, bajo la dirección de Alberto López, se ha convertido en uno de los lugares más populares en la ciudad para disfrutar de cotillones y dar una gran bienvenida al Año Nuevo, donde muchas familias segovianas han querido renovar la ilusión y repetir la experiencia vivida años anteriores. En concreto, mantienen el mismo formato de celebración que antes de la pandemia, aunque con algunas modificaciones. “Hemos limitado el aforo al 50 por ciento tanto en el espacio de las cenas como en la fiesta”, detalla Alberto López. “Todo para dar tranquilidad a los clientes”, asevera.

Asimismo, “no es una fiesta de gente joven, que puede ser más movida, sino que todo está orientado a las familias”, enuncia el director del complejo hostelero. Muchos de estos clientes llevan con el paquete para Fin de Año reservado desde hace meses. Aunque se prevé que la festividad sea más tranquila que otros años, estas ofertas incluyen multitud de actividades. Por ejemplo, la cena de gala con cotillón está precedida de un circuito de spa, pero también está seguida de conciertos de Año Nuevo y barra libre.

Baja demanda

Ciertamente, al poner un aforo limitado y cerrar la posibilidad de asistencia a otros grupos, es difícil comparar el volumen de reservas respecto a años anteriores. No obstante, según estima Alberto López, la demanda se ha visto disminuida “por el miedo que todos tenemos”. Precisamente, “a nivel local es donde hemos notado más bajón, quizá por la gran incidencia en la provincia”, considera. A ello se suma que “suelen venir muchas personas mayores, por lo que las familias no han querido arriesgar y han preferido posponerlo”, manifiesta. Por otro lado, también reconoce que ha habido cancelaciones de última hora, a pesar de las penalizaciones.

Restricciones

La situación de la pandemia es cambiante y los datos varían de un día para otro, por lo que es difícil prever con exactitud qué sucederá mañana. Además, los hosteleros se muestran expectantes ante la reunión del comité de expertos de Castilla y León, donde se valorará la actual cifra de contagios y la necesidad o no de imponer restricciones. “Estamos a la espera de que pueda haber cambios por parte de las autoridades en los próximos días, como en la normativa, los aforos y los horarios, especialmente”, sostiene Alberto López.

No obstante, Castellanos asegura que “desde la Junta no se va a imponer ninguna restricción”. De hecho, “aunque eso no quiere decir que lo que nos han adelantado luego se cumpla, tenemos muchísima confianza en que esto sea así”, mantiene el presidente de los hosteleros.

Esta es la principal promesa sobre la que el sector trabaja de cara a los más importantes eventos de Nochevieja, cruciales a la hora de cerrar el año con buen sabor de boca. “Ante la falta de restricciones, creemos que la gente se moverá, pues tiene ganas de disfrutar”, confirma Castellanos. De hecho, recuerda que la estrategia defendida entre los hosteleros es la precaución y vacunación, “que es lo fundamental”, insiste.

Todo ello sin olvidar la responsabilidad de los clientes: “Lo único que podemos pedir es tener mucho cuidado”, expone Alberto López. “Tengo fe en que estos sean los últimos coletazos del virus y que al fin se debilite un poco”, concluye. Una creencia y esperanza que será el deseo de Año Nuevo no solo de los hosteleros segovianos, sino del conjunto de la población.