EL TSJCyL, con las banderas a media asta. / E.A
Publicidad

El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJCyL) ha confirmado la pena de seis años de cárcel para un joven que, durante una pelea entre dos grupos de amigos enfrentados, dejó sin visión en el ojo derecho a otro en octubre de 2017 en Segovia.

Según la sentencia remitida por el gabinete de comunicación del TSJCyL, la Sala ha desestimado el recurso de apelación presentado por la defensa de Daniel E.A, de unos veinte años, que fue condenado en julio de este año por la Audiencia Provincial de Segovia a seis años de prisión.

Tal pena de cárcel, así como el deber de indemnizar a la víctima con 5.328 euros por las lesiones y 40.000 euros por las secuelas y una orden de alejamiento por siete años, han sido confirmadas por la sentencia publicada este jueves por la Sala de lo Civil y Penal del TSJCyL.

Los hechos juzgados se remontan a las 4.30 horas de la madrugada del día 13 de octubre de 2017, en el Paseo del Salón, en el recinto histórico de Segovia, donde el condenado coincidió con la víctima y sus amigos. Uno de ellos trató de hablar con Daniel E.A. para intentar solucionar algunos problemas anteriores y se originó una trifulca entre los dos grupos de amigos, que se empujaron y gritaron. Entonces, cuando la víctima se encontraba de espaldas y ligeramente ladeado, el acusado, tras tomar impulso, le propinó un fuerte puñetazo en el ojo derecho, lo que provocó que cayera al suelo.

Como consecuencia de estas lesiones, de las que tardó en recuperarse 108 días, el herido perdió la visión por completo del ojo derecho.

La Audiencia Provincial de Segovia ya dio por probado estos hechos y consideró al joven responsable de la lesiones sin ninguna circunstancia que modificase su responsabilidad criminal, extremo que ha confirmado ahora el TSJCyL. Este ha precisado que no existe base para alegar un error en la valoración de las pruebas, tal y como argumentó la defensa del condenado, sino que el proceso de ha llevado a cabo “con todas las garantías“.

La defensa trató de alegar también que cabía apreciar una figura jurídica más leve, la del delito de lesiones dolosas en concurso con un delito de lesiones imprudentes porque, según esta parte, el agresor sólo trataba de darle un manotazo y no ocasionarle daños de tal gravedad. Sin embargo, la Sala ha recordado que, tal y como se ha considerado probado, el condenado se acercó a la víctima por detrás y le agredió con un fuerte puñetazo en la zona del ojo, por lo se entiende que “lo hizo con asunción de todas las posibles consecuencias lesivas que pudieran derivarse de semejante acción”.

Respecto a la aplicación de la legitima defensa, la Sala se basa de nuevo en la descripción de los hechos y se remite al rechazo de la Audiencia Provincial: “rechazo que compartimos y reiteramos“, se puede leer en la nueva sentencia.

También había pedido la defensa tener en cuenta un atenuante de confesión, que también ha sido denegado al considerar el juez que el acusado, a pesar de reconocer que dio un golpe a la víctima “en modo alguno confiesa la verdad de lo acontecido“, sino que se limita a insistir que sólo le dio “un mero manotazo“.