Maximino Viloria, presidente de Apadefim, dio lectura al manifiesto del Día de las Personas con Discapacidad. / KAMARERO

Una de las promesas más empleadas por los políticos en esta incierta época de pandemia es la de “no dejar a nadie atrás” en el esfuerzo por recuperar el país de una crisis sanitaria y económica que ha golpeado de forma más cruel a los colectivos sociales más vulnerables. Para que la promesa no quede en el olvido, los colectivos y asociaciones que integran el Consejo Municipal de Accesibilidad hicieron suyo el decálogo del Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI) elaborado con motivo del Día Internacional de las Personas con discapacidad, y que fue leído por el presidente de Apadefim-Fundación Personas Maximino Viloria en el acto que desde hace ocho años les reúne cada 3 de diciembre bajo el tilo de la Avenida del Acueducto.

Las especiales circunstancias de este año redujeron sensiblemente la presencia de representantes de estos colectivos, y modificaron la organización del acto, en el que las ramas del árbol se adornan con bolas navideñas, una por cada asociación representada en el Consejo Municipal. Así, los funcionarios municipales fueron los encargados de colocar las bolas mientras se daba lectura al manifiesto, escuchado con atención por la alcaldesa Clara Luquero y los representantes de los grupos políticos municipales allí presentes.

Entre las medidas concretas que plantea el manifiesto, destaca la creación “inmediata”, en la Ley de Presupuestos Generales del Estado para el año 2021, de un Fondo de rescate de emergencia postpandemia de 300 millones de euros para el sector social de la discapacidad, dentro de uno más amplio y global de 1.000 millones de euros para todo el tercer sector de acción social de ámbito estatal.

También señalan el papel clave del empleo en esa reconstrucción por lo que también se demanda la adopción de un nuevo marco estatal para la inclusión laboral que permita aumentar, en cinco años, la tasa de actividad laboral hasta el 50%, lo que supondría la “creación de más 200.000 nuevos empleos dignos y decentes”.

Entre las peticiones también abogan por “acabar con la hostilidad del entorno hacia las personas con discapacidad” y lograr ver implantada la “accesibilidad universal en todos los entornos”.

El apoyo a las familias, la universalización de la inclusión de forma transversal en todas las políticas y servicios de las distintas administraciones y el acceso al universo digital de forma inclusiva fueron otras de las propuestas incluidas en el manifiesto.

La pandemia también impidió realizar la ya tradicional foto de familia en las escaleras que unen la Calle Cervantes con la Avenida del Acueducto, a la espera de que 2021 sea más benévolo y permita llevar adelante no sólo este acto, sino también los proyectos e ilusiones de las personas con discapacidad.