Con hambre de solidaridad y apoyo

El ‘bocata solidario’ de Manos Unidas vendió más de un millar de bocadillos entre los alumnos de los centros educativos de la capital.

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Imaginar la posibilidad de que un sencillo bocadillo acompañado por una botella de agua puede contribuir a cambiar las cosas en lugares situados a miles de kilómetros de la acomodada sociedad occidental puede parecer un contrasentido o incluso una broma de dudoso gusto. Desde hace ya varios años, Manos Unidas en Segovia convierte en real esta posibilidad a través del ‘bocata solidario’ en el que la colaboración desinteresada y altruista de los centros educativos de la capital consigue recaudar fondos que sirven para el desarrollo de los proyectos asistenciales y educativos que esta oenegé está llevando a cabo en los países del denominado ‘tercer mundo’.

El Campus María Zambrano de la Universidad de Valladolid sirvió de nuevo como marco para el desarrollo de esta iniciativa, en la que los voluntarios de la organización en Segovia, junto a los alumnos de los distintos centros educativos participantes se encargaron de la preparación de los más de 1.500 bocadillos dispuestos para la jornada. La materia prima para el almuerzo de las decenas de alumnos que participaron en esta iniciativa llegó a través de la generosa donación de establecimientos hosteleros y firmas comerciales que proporcionaron tanto el pan como el fiambre, el queso o las tortillas con las que se confeccionaron los bocadillos.

La organización tuvo también en cuenta las características de los comensales, y habilitó una zona para el reparto de bocadillos cuyos ingredientes no tuvieran gluten, para que también las personas con enfermedad celiaca pudieran disfrutar de este encuentro sin problemas de salud.

Aunque la jornada se concentró en el campus universitario, en algunos colegios se optó por llevar los ‘bocatas’ a los centros para evitar el desplazamiento de los alumnos más pequeños de los centros, así como concentrar en los centros esta celebración. El resto de los alumnos de los centros ocuparon no sólo el campus, sino las zonas próximas aprovechando que la mañana ofrecía sol y buena temperatura para hacer posible el éxito de la jornada.

En la zona de reparto, Manos Unidas instaló carteles informativos sobre algunos de los proyectos que sustenta desde Segovia, transformando esta jornada lúdica en un acto reivindicativo y de sensibilización social. Los responsables de Manos Unidas lamentaron la escasa participación de los alumnos procedentes de los institutos y centros de formación profesional, así como del propio campus universitario, aunque expresaron su confianza en que en próximas ediciones puedan incorporarse a este evento.