Miguel Marina está al frente del Sindicato Médico de Segovia (CESM) desde 2016. / NEREA LLORENTE

Golpeó a todos los sectores. Pero hubo uno en especial cuyos cimientos hizo tambalearse con fuerza. Más de dos años después, la Sanidad de la provincia de Segovia aún trata de recomponerse de la pandemia que provocó infinidad de problemas en todos los niveles asistenciales. Para ello, ha de afrontar numerosos retos, siendo uno de los principales el déficit de médicos que lleva a cuestionar la viabilidad del proyecto de ampliación del Hospital General de Segovia.

Voz experta en gestión sanitaria, Miguel Marina trabajó en las Urgencias del Hospital de Segovia durante 30 años: desde 2020, no realiza actividad asistencial. Cuatro años antes (2016), y “por casualidad”, se convirtió en el presidente del Sindicato Médico de Segovia (CESM). Lo hizo movido por su deseo de combatir la situación en la que se encuentra un sector que ahora reclama que se aborden de nuevo las cuestiones a las que la crisis sanitaria dejó en un segundo plano.

— En diciembre de 2021, dijo que la salida de Verónica Casado y la llegada de Alejandro Vázquez “abría un nuevo período”. Mañueco lo ha ratificado en su cargo. ¿Celebra esta decisión?

La doctora Casado se encontró con una situación muy difícil. Hizo cosas que estuvieron bien, pero no lo hizo bien con la reestructuración de la Atención Primaria porque pretendía amortizar plazas fundamentalmente de médicos del medio rural.

Nos pareció muy correcto el cambio por Alejandro Vázquez, porque es médico especialista hospitalario y conoce bien el medio hospitalario, que se abandonó un poco con la doctora Casado, quien dio especial relevancia a la Atención Primaria, sobre todo del medio urbano, descuidando el medio rural. En la provincia, se descuidaron zonas básicas de salud como Cantalejo, Carbonero, Sepúlveda o Riaza.

— Hace unos días se dio un paso más en el proyecto de ampliación del Hospital General y la construcción en el mismo complejo de la Escuela de Enfermería de Segovia que, según las estimaciones iniciales de la Administración regional, conllevarán una inversión de 54,6 millones de euros. Pero, por el momento, la Junta tiene el presupuesto prorrogado y solo ha programado una partida de 100.000 euros.

Estos avances son fundamentales para Segovia. Vimos las carencias con la primera ola, con un hospital que era deficiente para prestar asistencia. Es necesaria una segunda infraestructura hospitalaria y esto se celebra, al igual que la creación de la Escuela de Enfermería, para nutrir de profesionales a nuestra provincia. Pero 100.000 euros parece una cantidad irrisoria.

— ¿Cómo se va afrontar la ampliación del hospital con la escasez de médicos que padece Segovia?

Esto nos preocupa. Se habla de ampliar el hospital, pero el que hay lo tenemos infradotado de médicos, las plantillas no están estructuradas adecuadamente, hay deficiencias en muchísimos servicios, faltan médicos en cirugía, radiología, dermatología… ¿Cómo vamos a dotar un segundo hospital? Que no hagan demagogia política. Quizá es más necesario aumentar la plantilla de médicos, que es deficitaria desde hace muchos años, que la ampliación del hospital. Por supuesto que celebramos el incremento del presupuesto para la sanidad segoviana, pero hay que hacer las cosas con criterio.

Hospital General KAM6406
Imagen aérea del Complejo Asistencial de Segovia que ampliará instalaciones sanitarias y educativas. / KAMARERO

— Uno de los retos de la provincia es el envejecimiento de los profesionales. Desde el Colegio de Médicos de Segovia aseguran que entre el 20% y el 30% de la plantilla se jubilará durante los próximos años, pero la falta de médicos dificulta la regeneración.

Es un tema muy complejo porque la jubilación ahora se ha puesto en 67 años, y un médico con esa edad todavía está capacitado para realizar actividad asistencial. Parece que hay un plan de que, quien lo desee, pueda prorrogar automáticamente la edad de jubilación hasta los 70 años. De esta forma, y mientras que salen nuevos médicos, podrían cubrirse las necesidades, que son mayores en Atención Primaria y en los servicios de Urgencias del hospital, que están muy envejecidos y no son tan atractivos.

— ¿Cómo se puede hacer frente a este problema?

La previsión es aumentar la oferta de plazas MIR a nivel nacional, no solamente en Segovia, porque el problema del envejecimiento es general en toda España, de tal forma que en cuatro o cinco años se incremente el número de médicos.

— Teniendo en cuenta ese déficit de personal, ¿la Sanidad de Segovia está preparada para afrontar una nueva ola de covid?

Yo creo que esta séptima ola sí la podríamos superar, no va a ser peor que la primera. En esa ocasión, gracias al esfuerzo de los profesionales conseguimos sacar la situación adelante.

— ¿Se puede hablar de séptima ola?

Los datos reflejan que está aumentando muchísimo la incidencia en mayores de 60 años, aunque es cierto que la mayoría de la población está vacunada y que la intensidad de la enfermedad es menor. Los epidemiólogos dicen que sí, que vamos a entrar en la séptima ola.

La calidad de la asistencia que se presta es buena, pero el hándicap es la lista de espera

Un problema crónico

— ¿La Sanidad de Segovia es de calidad?

La calidad de la asistencia que se presta no es deficiente, es buena, aunque muy mejorable desde luego, pero el hándicap y lo que la desmerece es la lista de espera, que está disparada con la pandemia.

—La lista de espera es otra de las dificultades que afronta el sistema sanitario. ¿Este es un problema endémico del hospital o se ha agravado a raíz de la pandemia?

Es un problema crónico porque desde hace muchos años hay lista de espera. Con la pandemia, evidentemente, se ha disparado. Afortunadamente, en las listas de espera no se demoran los casos urgentes y graves. Pero en otras patologías menores sí que se ha notado el efecto de la crisis sanitaria. Hasta que nos quitemos ese remanente va a pasar tiempo. La lista de espera va a existir siempre, de lo que se trata es de que sea lo menor posible.

— Para reducir la lista de espera, la Junta apuesta por conciertos externos con otros hospitales. ¿Esta es una buena medida?

Nosotros lo que queremos es que, lo que se pueda hacer en el Hospital General de Segovia, se haga ahí, antes que externalizar consultas, lo que puede suponer que, posibles complicaciones en cirugía, después las tengan que ver en el hospital médicos que no han atendido a esos pacientes. En lugar de recurrir a la medicina privada y externalizar asistencia, se debería hacer en nuestro hospital y, para ello, hay que intentar poner los medios. Pero claro, al ciudadano hay que darle la posibilidad de elegir cuándo quiere ser atendido.

— El Plan de Gestión del Hospital General de Segovia se apoya en la reducción de las listas de espera y la contención del gasto. ¿Estas dos cuestiones son compatibles?

Nos parece totalmente incompatible porque no solo es el gasto de médicos, hay que tener en cuenta que en la asistencia sanitaria intervienen muchos otros profesionales. Están diciendo “vamos a reducir la lista de espera a coste cero, dándoles latigazos a los profesionales para que trabajen más”. Nosotros estamos ya sobrecargados de trabajo. ¿Qué quieren? No lo entendemos, tendrán que contratar a gente porque el hospital tiene una actividad excesiva y los médicos están ya a más del 100%.

— Más de dos años después del inicio de la pandemia, ¿los sanitarios siguen sobrecargados?

Hace años que estamos muy sobrecargados. En atención hospitalaria las plantillas están muy ajustadas. El problema que esto acarrea es que, cuando hay incidencias no previsibles como las bajas laborales, hay dificultad para cubrirlas y esto supone una sobrecarga para el resto de médicos. En el caso de las circunstancias previsibles, como la cobertura de vacaciones, los médicos se tienen que ir muchas veces en octubre, noviembre o febrero, por el ajuste de las plantillas. Estamos cansados porque llevamos muchos años haciendo un sobreesfuerzo laboral, con muchísima dedicación, tanto en Atención Primaria como hospitalaria.

Mantener la frecuentación

— Una de las preocupaciones del CESM es la situación de los consultorios en la provincia. ¿En qué condiciones se encuentran?

Nos preocupa sobre todo el medio rural, las zonas periféricas y de difícil cobertura, que es donde más problemas hay para cubrir las plazas de médicos. Las condiciones son mejores en el medio urbano. En el rural tienen dos hándicap; la población está muy envejecida y tienen pocas cartillas, pero hay mucha dispersión geográfica, por lo que hay que tener muchos consultorios abiertos.

Hay pueblos que tienen una frecuentación alta y a lo mejor no es necesario y hay que disminuirlo, pero un médico tiene que hacer acto de presencia

— ¿Es sostenible tener una frecuentación alta en consultorios?

No debe desaparecer la presencia del médico en los consultorios y, cuanto mayor número de visitas se pasen –ajustándose a las necesidades reales-, mejor para el ciudadano y para el médico, porque tendrá más controlados a sus pacientes. Hay pueblos que tienen una frecuentación alta y a lo mejor no es necesario y hay que disminuirlo, pero un médico tiene que hacer acto de presencia.

— El Plan de Gestión del Hospital General de Segovia fija como objetivos prioritarios la vuelta a la presencialidad en los consultorios locales y centros de salud. ¿Esto se está consiguiendo?

Sí, pero con menos frecuentación porque ha habido una reestructuración por escasez de médicos, y en consultorios en los que a lo mejor se iban cinco días a la semana ahora se van tres.