Los trabajos de retirada de escombros y pavimento en la zona del socavón han continuado esta tarde. / Rocío Pardos
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La alcaldesa Clara Luquero ha informado esta mañana de que a las tres de la tarde estaba previsto el inicio de los trabajos de gunitado de la parte que conecta directamente el socavón surgido en el barrio de San Millán, provocado por el torrente de la tormenta del pasado lunes, con un edificio de viviendas, una vez que estaban a punto de finalizar las tareas de desescombro. La programación de la Concejalía de Obras consistía en poner el mallado durante la tarde para comenzar mañana viernes con la proyección de hormigón.

El gunitado es un sistema constructivo de proyección de hormigón mediante el empleo de un “cañón” o manguera a alta presión. El hormigón puede estar constituido por arena, cemento, agua y roca, piedra o grava triturada. Puede utilizarse para revestir los barrancos y contener el terreno, evitando desprendimientos y consiguiendo una gran durabilidad con muy poco mantenimiento y también se emplea en la construcción de piscinas porque aporta una total impermeabilización. En Segovia, por ejemplo, se han utilizado en las llamadas Peñas Grajeras situadas junto al Santuario de Nuestra Señora de la Fuencisla tras los desprendimientos de abril de 2005 que destruyó la vecina Casa Rectoral. En ese momento se optó por el bulonaje (refuerzo del terreno mediante barras metálicas) de la masa inestable, realizándose con posterioridad un tratamiento de gunitado (inyección de hormigón proyectado para su impermeabilización).

En definitiva, se trata de consolidar la oquedad, en este caso ocasionada por la fuerza del agua en la zona de la bóveda del arroyo Clamores a su paso por la plaza de Aurelio Hernández del barrio de San Millán.

Luquero ha comentado, por otro lado, que desde el equipo de Gobierno “mantenemos una comunicación continua con los vecinos afectados porque lógicamente les causa molestias en su vida diaria –tienen que permanecer fuera de sus viviendas mientras se ejecutan estos trabajos como medida de seguridad–. Entre otros contactos, al mediodía se ha trasladado un informe al presidente de la comunidad de propietarios del edificio afectado, con entrada por la plaza de Fernán González número 5.

Inspección global

Por otro lado, la alcaldesa ha indicado que considera lógico que, además de las inspecciones puntuales que técnicos municipales han realizado de la canalización del arroyo Clamores en las zonas de José Zorrilla, puente de Sancti Spiritu o la avenida de la Constitución, se lleve a cabo “una inspección global” a lo largo de los cuatro kilómetros soterrados del mismo por la ciudad, “que tenga en cuenta cada detalle para tener un control y para tranquilidad de todos”, ha añadido.

En este sentido, Luquero ha mantenido contactos, de momento informales y por teléfono, entre otras personas con la presidenta de la Confederación Hidrográfica del Duero, Cristina Danés.

En cuanto al vertido de aguas residuales al río Eresma por el levantamiento de una tapa en el colector situado en la zona de la carretera de Arévalo, también como consecuencia de las lluvias torrenciales del lunes por la tarde, la alcaldesa ha comentado que el equipo de Gobierno no prevé una sanción “porque está claro que se produce en el contexto de una incidencia no controlable por el Ayuntamiento. Lo que se hará es colocar una tapa más pesada”.