Autobús de la Línea 10, que conecta el recinto amurallado con la zona del Acueducto y el centro de salud de San Lorenzo, aunque su horario ha generado algunas críticas. / Nerea Llorente
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Entre esos textos bienintencionados que circulan por redes sociales o en los grupos de aplicaciones de mensajería como WhatsApp hay uno que compara la vida con un viaje en autobús, del que entran y salen personas a lo largo de un recorrido que a veces parece llano y agradable y otras muchas lleno de baches y dificultades insalvables. Cada viajero es único y, por lo tanto, la experiencia del viaje no siempre coincide aunque el trayecto sea idéntico. Algo similar ocurre en los servicios públicos en los que el autobús es el vehículo utilizado para el transporte de personas. El estudio de calidad dado a conocer el pasado día 9 por la empresa concesionaria de los urbanos de Segovia ha suscitado desconfianza en algunos ciudadanos y ha puesto de manifiesto que el diseño de horarios, recorridos, frecuencias de algunas líneas, cinco meses después de la entrada en vigor del nuevo contrato registra lo que desde el Gobierno municipal califican de “algunos desajustes” y que para asociaciones de vecinos y viajeros habituales va desde “peros fácilmente solucionables” a “inconvenientes importantes”.

Nada más darse a conocer que los usuarios del transporte público en la ciudad puntúan con casi un 8 de media el servicio, según la encuesta realizada por la concesionaria, del grupo Avanza, la respuesta de los ciudadanos no se hizo esperar y la opinión mayoritaria (sin que pueda darse valor científico), al menos en redes sociales como Facebook pero también por correos electrónicos y mensajes recibidos en El Adelantado apunta a la desconfianza hacia el cuestionario y los resultados.

Juana María asegura que la empresa miente por propio interés “para que parezca que todo va bien” e incluso duda de la veracidad de la elaboración del estudio: “a mi y a muchos segovianos no nos han preguntado. Todavía no conozco a nadie a quien le hayan hecho la encuesta”.

De manera similar se pronuncia Mariano, que asegura que es usuario habitual no de una sino de varias líneas, “y me parece mucha casualidad no ya que no me hayan hecho la encuesta nunca sino que ni la haya visto hacer ni alguien me haya comentado que la ha hecho”.

Juan Antonio, por su parte, pone el acento en la credibilidad de un estudio encargado o elaborado por la propia empresa concesionaria y Susana se remite a la canción infantil “vamos a contar mentiras tralará…”.

“Me gustaría saber si el estudio de calidad se ha hecho en los autobuses y con los viajeros que todos los días nos encontramos con la misma situación”, se pregunta Patricia en un correo electrónico en el que remite una fotografía con un “atasco” de tráfico en la calle de Colón porque a las ocho de la mañana coinciden hasta cinco autobuses urbanos, según su testimonio.

Esta misma usuaria habitual cuestiona también el cambio de horarios en la Línea 3 (La Albuera) “porque no beneficia a los que cogemos el autobús para ir a trabajar o volver a casa después del trabajo. Yo antes lo utilizaba pero ahora me sale más rentable ir andando. Sin ir más lejos, en la parada del Acueducto (plaza de la Artillería) es frecuente que pase unos minutos antes el autobús de la Línea 4 y la mayoría de los que esperan se suben, aunque va sobrecargado, antes de esperar al de la Línea 3 para subir al barrio, porque unos cuantos minutos más cuando estás cansada te compensan”.

Ayer mismo, otra viajera utilizaba el muro de un foro local que siguen decenas de personas en Facebook para denunciar que había faltado muy poco para que cayese al suelo “porque parece que el conductor del autobús iba con prisa”, un problema que ya con el anterior contrato era recurrente y, con relativa frecuencia, se producían accidentes, algunos de gravedad, porque los usuarios o bien no iban bien agarrados o sentados o bien la velocidad no era adecuada al transporte de viajeros.

Mariano, sin embargo, dice que desde abril –cuando entró en vigor el contrato con la concesionaria– “parece que los conductores van más despacio, puede que a la velocidad que tienen que ir, el problema es que antes en la Línea 3, por ejemplo, les sobraban unos pocos minutos en hacer el recorrido desde La Albuera a Colón, y la vuelta, y ahora es frecuente que se retrasen aunque sea poco; ya veremos que ocurre cuando empiece el curso en septiembre o en días de lluvia o frío con más coches circulando”.

Marieta es una jubilada que se ha bajado un día de esta semana en la avenida de la Constitución de un urbano de la Línea 1 echando pestes porque tiene que subir la cuesta de Ortiz de Paz hacia José Zorrilla, la zona donde vive. “En estos barrios –por Santa Eulalia, El Cristo…– cada vez somos más la gente mayor y no entiendo por qué no hay un autobús que pase por José Zorrilla”, se queja.

Antes del proceso licitación del nuevo contrato el Partido Popular y colectivos como Comerzio José Zorrilla hicieron precisamente propuestas en el sentido de ofrecer este servicio de transporte urbano a la calle de José Zorrilla pero fueron desestimadas por la estrechez de la calzada.

Asociaciones de vecinos

Varios colectivos vecinales consultados por El Adelantado han puesto de manifiesto la necesidad de abordar mejoras y desde el Gobierno municipal, la nueva concejala de Transportes y Movilidad, Claudia de Santos, se ha mostrado dispuesta a estudiar “ajustes” a partir de septiembre con la concesionaria “siempre dentro del marco del contrato”.

La Asociación de Vecinos ‘San Mateo’, en Nueva Segovia, planteaAutobús de la Línea 10, que conecta el recinto amurallado con la zona del Acueducto y el centro de salud de San Lorenzo, aunque su horario ha generado algunas críticas. / Nerea Llorente por un lado que se adelante el inicio del servicio de la Línea 5 para posibilitar que quienes trabajan en el centro puedan llegar en hora a sus lugares de trabajo, y también reclama marquesinas en el recorrido de este autobús por el barrio, “ya que al cambiar de sentido respecto a la situación anterior a abril ahora no hay ninguna”, según señala su presidente, Francisco Fernández-Caro.

Desde ‘La Parrilla’, en San Lorenzo, Félix Maroto reclama alternativas no tan restrictivas como las llevadas a cabo hasta el momento cuando se tiene que cortar el tráfico en la plaza del barrio, lo que motiva que los urbanos circulen solo por Vía Roma. Además, considera que las 10,30, hora de inicio de la Línea 10 (Casco histórico), es tardía para las personas que acuden al centro de salud.

Esther Santos, de la Asociación de Vecinos de Santa Eulalia, reitera una vieja reclamación de los residentes del barrio, la instalación de una marquesina en la parada más próxima a la plaza de la Universidad, en la avenida de la Constitución sentido subida.

Pero no todo son quejas, en Hontoria y Zamarramala valoran la mejora de la frecuencia del servicio y esperan el inicio del curso para comprobar si se ajustan también al comienzo de las clases en centros educativos.

Una de las paradas de la Línea 5 en el barrio de Nueva Segovia, donde no hay marquesinas en el recorrido. / Kamarero

3 CLAVES DE LA ATENCIÓN AL USUARIO

  1. LA OFICINA DE ATENCIÓN AL CLIENTE Y DE OBJETOS PERDIDOS del servicio de transporte urbano con autobuses de Segovia se encuentra situada en la Estación de Autobuses (paseo de Ezequiel González) y su horario es de 10,00 a 14,00 y de 17,00 a 20,00 horas. Sus principales cometidos son: Atención personal, información al cliente, emisión y carga de bonos, reclamaciones, quejas y sugerencias y objetos perdidos.
  2. EN LA PÁGINA WEB DEL SERVICIO https://segovia.avanzagrupo.com hay un acceso a un formulario para la presentación de reclamaciones, quejas, sugerencias y hasta felicitaciones. Además, hay información sobre las normas del servicio o manual del usuario (antes de subir al autobús, al subir, dentro del vehículo y al bajar de él).
  3. CONTROL E INSPECCIÓN DEL AYUNTAMIENTO Según el pliego de prescripciones técnicas que ha servido para licitar este contrato el servicio está sometido a la inspección permanente del Ayuntamiento de Segovia, que ejercitará la misma mediante sus servicios técnicos y podrá revisar, cuando estime conveniente, los trabajos realizados por la empresa adjudicataria, así como el estado de los vehículos y cualquier elemento afecto al servicio, instalaciones, personal y relaciones con el público en todo momento y lugar, procurando no entorpecer la realización del servicio. Además de informes puntuales, la adjudicataria tiene que remitir al Ayuntamiento informes mensuales que incluyan las reclamaciones recibidas por cualquier vía (también las remitidas desde el Ayuntamiento) y su resolución, análisis de incidencias y tratamiento de las no conformidades detectadas, así como los partes de incidencias. También se elaborará una memoria anual que incluirá una base de datos con el recuento de incidencias producidas y la valoración de su influencia sobre el funcionamiento del servicio.