La concentración de vehículos y personas por las calles de la ciudad ha sido contante durante todo el día. / Nerea Llorente
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Como era previsible y pese a las advertencias de la Policía para reducir el uso del coche particular por el casco urbano segoviano, la afluencia masiva de turistas registrada ayer en la capital provocó un “colapso total” en la circulación durante la segunda jornada de este largo puente de la Constitución y la Inmaculada.

Desde primera hora de la mañana y coincidiendo con la llegada de visitantes –principalmente provenientes de la Comunidad de Madrid– comenzaron a registrarse los primeros problemas y concentraciones en el tráfico. Los conductores tuvieron que armarse de paciencia ante las largas colas y esperas que se produjeron, por ejemplo, en la Cuesta de los Hoyos, en Padre Claret, en la calle San Gabriel o en el entorno del Campus María Zambrano.

Una situación que pronto provocó el corte de los accesos al casco histórico, que se mantuvo cerrado al tráfico hasta casi las 18.00 horas.

Durante toda la jornada, la ocupación de los parkings públicos no bajó del 95%; mientras en las calles muchos conductores necesitaron de decenas de vueltas para conseguir encontrar una plaza para estacionar su vehículo.

La enorme presencia de turistas se dejó sentir también en las concurridas calles de la Ciudad Vieja, en el entorno de los principales puntos turísticos y en los establecimientos hosteleros de la ciudad.